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sábado, 27 de agosto de 2022

Vivir (Ikiru, 1952) de Akira Kurosawa

¿QUIÉN ES EL Sr. WATANABE?

PIERDO MI VIRGINIDAD... japonesa

 

Con 20 años tuve la fortuna de encontrarme por primera vez con el cine japonés. Fue en 1986 viendo Ran (1985) de Akira Kurosawa en el cine Gran Vía de Bilbao, hoy llamado Sala BBK por aquello de quien es dueño lo bautiza a su manera. El ver en unos caracteres japoneses en rojo sobre fondo negro los títulos de crédito y con una música que evidenciaba el drama shakespeariano que se avecinaba era como ver un ovni volando: impresionaba, la verdad. Aunque más impresionaba la novia que tenía mi lado en la butaca.

Akira Kurosawa fue la puerta al cine nipón para el público occidental ya que en 1951 ganó el León de Oro en el Festival de Venecia por Rashomon (1950), abriendo así el paso a otros grandes del cine japonés, tales como Ozu, Mizoguchi o Ichikawa. Eran tiempos en que un festival tenía su relevancia en la sociedad, no como ahora que han perdido influencia.

Tras su éxito con Rashomon, Kurosawa tuvo mayor libertad artística (esto no solo ocurría en Hollywood, que te daban un cheque en blanco si tu anterior filme era una exitazo). Tras El idiota, su siguiente película, y obra maestra, fue Vivir (Ikiru, 1952), que ya era la 13ª obra que tenía a sus espaldas. Si tuviera un hijo, le habría puesto el nombre de Ikiru.

Sé que el hecho de que sea en blanco y negro y con una duración 142 minutos (según la copia remasterizada y distribuida por Filmax vista por mí) echa hacia atrás. Pero les aseguro que merece la pena.

 

DE QUÉ VA

Vivir aborda la vida de un burócrata ya talludito que trabaja en un ayuntamiento y que ha pasado 30 años de su vida entregado a la administración. El arranque no puede ser más impactante. El primer plano es una placa médica en blanco y negro del protagonista, el Sr. Watanabe, interpretado por Takashi Shimura. Una voz en off aséptica nos diagnostica lo siguiente:

"Esta es la radiografía de un estómago, el del protagonista de nuestra historia; en ella aparecen indicios de cáncer, pero él todavía lo ignora"

 

El siguiente plano es del Sr. Watanabe sentado tras una mesa de oficina, a la que una compañera le ha puesto el apodo de la Momia (si ven la película sabrán el porqué). Obsérvese que su figura es la de un hombre cansado, sus hombros encogidos por la vida, su rutina de sellar documentos y esos legajos apilados a sus espaldas ya escenifican perfectamente su vida:  vacía y rutinaria. Huele a Sartre y Camus, créanme.

 

 Ikiru (1945)

 

La película es existencialista y humana. El señor Watanabe buscará el consuelo del "otro" al saber de su desgracia (magnífica la escena en la antesala y luego con el médico). Pero no la hallará ni en la religión ni en la familia, lo que da pie a varios malos entendidos dramáticos. La compañía de un escritor de poca monta con el que topa en un bar  y, sobre todo, la posterior con una joven compañera de la oficina no hace sino reafirmar su soledad. 

Otro aspecto del existencialismo es el significado de la vida, de lo que hace uno con ella. Watanabe hace un repaso de su vida y se da cuenta de que ha sido estéril y vacía. Magnífico el momento en que recuerda cómo yendo en un auto con su hijo detrás del furgón funerario con los restos de su mujer, éste último dice que aceleren porque "la perdemos". Su sacrificio, quedándose viudo para centrarse en la crianza de su hijo, no le reportará la satisfacción pretendida . 

El existencialismo afirma que el hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetiva e individualmente y que requiere de una férrea voluntad. Es por ello que Watanabe busca en la acción de sus últimos meses de vida un objetivo: la construcción de un parque público. Aquí asistiremos a una de las mejores escenas de la historia y del cine.

 

  "¡Ah, qué hermoso... realmente hermoso! Llevo treinta años sin contemplar una puesta de sol", dice Watanabe en este hermoso plano.

 

 

Ikiru (1952)

 

TODAVÍA QUEDA LA PRÓRROGA

Cuando creemos llegar al final de la historia, viene la segunda parte. Se aborda la memoria colectiva sobre él. Los ritos funerarios celebrados en honor del protagonista (una foto presidirá todo este bloque) nos irán desvelando lo que para el resto de amigos y familiares es un misterio: ¿sabía Watanabe lo que le pasaba?, ¿fue empeño suyo la construcción de un parque? 

Hemos de conocer el contexto de la época para disfrutar y entender mejor esta segunda parte. El historiador Tadao Sato nos dice que:

"Durante los años 40 y 50, el Japón en aquella época era una país herido por la guerra, un país derrotado. Los japoneses no teníamos mucha confianza en nosotros mismos (...), creíamos en conciencia que nunca tendríamos razón ni fuerza para crear algo nuevo."

Kurosawa confirma este estado de ánimo colectivo y su desoladora visión de la condición humana. Buena muestra de ello es la actitud de ciertas figuras en el velatorio, como la del teniente de alcalde o la del nuevo jefe de sección que reemplaza a Watanabe. La escena final es demoledora.

Créanme, merece la pena sus 142 minutos.

 

 

 


viernes, 26 de agosto de 2022

TUITERADAS CINÉFILAS (1)

 PORNOS DE CINE 😎

 Navegando por twitter


UNA DE DRAMA.

 
Salgo para el curro. Veo a una mujer bastante mayor intentando abrir el contenedor de basura. La ayudo. Me da las gracias y se echa a llorar. Me cuenta que se acaba de morir su marido y hoy van a tirar las cenizas. Hace seis meses que murió su hija. Me voy llorando a trabajar.
 

UNA DE COMEDIA-DRAMA

 
Salgo para el curro. Veo a una mujer bastante atractiva intentando abrir el contenedor de basura. La ayudo. Me da las gracias y se echa a llorar. Me cuenta que se acaba de morir su marido (¿millonario?) y hoy van a tirar las cenizas. Oigo un ruido metálico al dejar caer la bolsa al fondo del contenedor. '¿No será ese su marido?', pregunto.

UNA DE CIENCIA FICCIÓN / TERROR

 
La actriz Carmen Maura se transforma en camionero vasco en "Mi otro Jon", nueva película del director mejicano Paco Arango. Su anterior filme, Los Rodríguez y el más allá (2019), ya preludiaban algo de esto. Confirman su asistencia al rodaje Ana Obregón 😮, Macarena Gómez y Rossy de Palma. Dice la wiki que Arango es: es un cantante, guionista, director de cine y filántropo hispanomexicano. El orden lo ponen ustedes.
 

UNA DE HOLLYWOOD, ¿CON FINAL FELIZ?

 

Que dice Alauda Ruiz de Azúa, directora primeriza (que pare o da a luz por primera vez, bonito, ¿eh?) de "Cinco lobitos", que "todo lo que está pasando con la película es como un sueño". La Academia la ha preseleccionado junto a los filmes Alcarrás (Carla Simón, 2022) y As bestas (Rodrigo Sorogoyen, 2022) para optar a los Oscar de 2023. 121.000 espectadores la han visto. Esa es la realidad. Lo de que la escojan como candidata al Oscar, un sueño.


UNA DE ANIMACIÓN


430 cines españoles y 700 pantallas este fin de semana para Tadeo Jones 3, la tercera parte de la saga de animación española.Yo quiero ser niño YA. Y también un retrasado. Les recuerdo señores espectadores que la taquilla del cine español se la llevará: Padre no hay más que uno 3 y Tadeo. Los demás, las migajas.

El porno para otro día. Muchas gracias, pornoadictos.

                                                                                                   Iñaki González Beltrán.

Adiós Uribe Fm, hola querido BLOG

 QUÉ DURO QUE NO TE QUIERAN.

CUANDO LA CLAQUETA DICE "¡CORTEN!"

En diciembre de 2020 el Ayuntamiento de Gorliz (Bizkaia) decidió que mantener una emisora local de radio no interesaba. Y se cerró. Se ponía fin a una etapa que comenzó en los 80 del pasado siglo, en la que florecieron las emisoras locales, una apuesta a veces privada, a veces municipal por dar una información cercana al oyente, información que no cubrían las emisores generales mayor ámbito geográfico, al menos de manera más amplia. Gorliz Irratia, que después se pasó a llamar Uribe FM-Gorliz Irratia, nació en 1989 y tras 31 años de emisión, fundido en negro acústico.

CON JAMES DEAN Y WOODY ALLEN

Con la invitación de Enrique Gómez (Allen) y Oskar Belategui (Dean) a su iniciático programa de cine llamado La Noche Americana en 1993 (si la memoria no me falla), comencé una singladura muy bonita. Dediqué muchísimos años en participar en un programa semanal que unas veces se emitía en sábado y otras en domingo. Ellos volaron, eran mejores que uno. Aquel a Radio Euskadi y después a Onda Vasca; Oskar a El Correo. Y vinieron otros como Javier Rodriguez, Jose Mari Isasi, Manu Gómez, etc. a acompañarme en días en que fallaban las fuerzas. 

La radio me dio el "privilegio" de poder asistir a algunos festivales de importancia y a entrevistar a directores y actores que siempre admirabas por el hecho de hacer cine. No diré nombres, no vaya a ser que alguno se ofenda si le omito. La Noche Americana siempre abría con esta sintonía:

https://www.youtube.com/watch?v=9DgFOsEs-kE&list=PL4sfVCWR8nGJ0iZTaheuqSoZ2JC16JEBp&index=2

Era el tema de Peter Gunn que aparecía en la película Granujas a todo ritmo (The Blues Brothers, 1980). Y a día de hoy reconozco que no la he visto. Yo era por aquel entonces más de cineclub y de Wong Kar Wai.

De todos esos años me llevo este recuerdo único...












Me tomo mi vida a sorbos y la orino en forma de palabras





QUE LE DEN A McLUHAN

Todo este preámbulo viene a cuento de una lección que no tuve en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Pública del País Vasco: el medio es el mensaje, famosa frase del sociólogo de la comunicación  Marshall McLuhan. La dichosa frase significa que la forma de un medio se incrusta en cualquier mensaje que transmita, creando una relación simbiótica en la que el medio influye en cómo se percibe el mensaje. Pero como mi profa estaría de  huelga, eran tiempos convulsos de reivindicaciones políticas y sindicales y, por qué no decirlo, también de aprobados generales, siempre interpreté a McLuhan de esta manera: tu labor periodística importa dependiendo de la importancia del medio en el que estés, o sea, tú eres como los lectores/oyentes/espectadores perciban el medio en el que desempeñas tu labor.

Llevaba un año sabático en esto de informar sobre el cine. Así que me dispuse a crear un blog. Con tan sólo tres artículos, hoy 26 de agosto de 2022 he tratado de que me acreditasen para cubrir el Zinemaldia 2022. De nada sirve que lo haya cubierto desde 1996 en las ondas y que haya entrevistado a su director José Luis Rebordinos. Hoy McLuhan me lo ha vuelto a repetir: tú eres lo que es tu medio de comunicación. Y mi blog por ahora no vale nada. Eso sí, la encargada de prensa amablemente me ha dicho que siga creando contenido y si tengo visitas el próximo año ya veremos.

Así que toca currar en un medio de mierda: el blog.


jueves, 25 de agosto de 2022

Top Gun: Maverick. Eficaz como un F-14

TOP GUN: MAVERICK, ¿MACHIRULA?

 SENCILLA PERO EFICAZ COMO UN F-14

 


 

Entramos en los cines Cinesa del centro comercial Max Ocio (Barakaldo) para ver la nueva película de Tom Cruise. Antes de que veamos el logo de la Paramount, nos da la bienvenida el propio actor hablándonos de lo contento que está por vernos (tras la pandemia por Covid) en las salas de cine y haber elegido la pantalla  grande para ver esta "experiencia inmersiva" con actores que han "sufrido" hasta 4 o 5 puntos Mach de velocidad en los aviones. Creo que a los espectadores, agarrados a sus móviles y a sus recipientes de palomitas, les trae al pairo lo que diga Tom Cruise. Hasta si me apuran la propia película.

 DE QUÉ VA

El capitán Pete "Mavericks" (Cruise) lleva años enrolado en la aviación de la Armada. Después de una introducción para demostrar que puede arriesgar con un avión en fase de pruebas hasta la velocidad de mach 10, se las tendrá que ver con su superior por ir a su bola. En lugar de mandarle a casa, se le envía a una base aérea de California, la escuela donde forman a los mejores pilotos del aire. Le encargan un cometido: adiestrar a unos aviadores para una peligrosa misión. Esto y el que aparezca entre ellos el hijo de un antiguo compañero de la anterior película, Top Gun (ídolos del aire), será la endeble columna que vertebra los 131 minutos de historia. Película que aúna tipos guapos, desafiantes al miedo, hábiles a los mandos de un F-18E super Hornet y ambiciosos por ser nº 1.

EL MONTAJE, DE LO MEJOR

Pero por extraño que parezca, las secuencias que van hilvanando la historia hasta el bloque final de acción, están muy bien planificadas y con unos diálogos entretenidos. No miras el reloj. Y hemos de dar gracias por ello al montador, Eddie Hamilton (sí, el de las tijeras), por dar fluidez a una historia que bebe en demasía de la 1986: patriotismo épico, superación del individuo que no debe olvidar el colectivo, y miraditas a la Jennifer porque yo lo valgo con gafas Ray Ban y chupa de aviador raída por el uso y porque Tom Cruise ya tiene 60 tacos.

Sobra a mi parecer o, al menos no está a la altura del resto, la relación de Pete con su antigua novia encarnada por Jennifer Connelly. El flirteo en el bar se salva pero las escenas de yate en alta mar y de sexo light sobran. Sí que funciona muy bien, aunque los personajes no estén muy caracterizados (problema cuando son demasiados personajes), las confrontaciones entre Pete y sus superiores (Ed Harris, Val Kilmer y, sobre todo, Jon Hamm) y con el piloto Miles Teller, al que tuve la suerte de descubrir en esta fantástica película: Whiplash (2014), hijo del fallecido compañero de 'Maverick' en la anterior entrega.

El director Joseph Kosinski logra de vez en cuando narrar en imágenes. Atención a la escena en que, tras haberle echado del bar de la base aérea, Tom Cruise rememora el pasado de hace años cuando ve a Milles Teller tocando el piano. Buena mano demuestra en la escena del funeral, con unos sonidos de la aviación de la Armada atenuados a su pase por el cementerio a modo de honores militares.

Es curioso que críticos se hayan referido a ella como película "machirula", ese término que se usa en la jerga del feminismo contemporáneo para definir al hombre con poder que no tiene problema con ser machista. Llama la atención que se diga esto cuando en el grupo de pilotos hay negros, hispanos y mujeres en una tendencia a no discriminar grupo humano alguno. Vamos lo políticamente correcto en estos tiempos. Tal vez lo que les fastidie a las femis es que una mujer caiga rendida ante la mirada en primer plano de un Cruise todavía juvenil... aunque a este se le haya pasado el arroz por dentro.

ANÉCDOTA

La película, observarán si se quedan a ver los títulos de crédito, está dedicada al director británico Tony Scott, fallecido en California el 19 de agosto de 2012. El homenaje supongo que habrá sido por haber sido el director de Top Gun (Ídolos del aire) (1986), largo al que le debe en buena parte el despegue de la carrera de Tom Cruise.

TRES MESES YA EN CARTELERA 

La película se estrenó en España el 27/05/2022 y lleva ya tres meses en cartelera. Todo un éxito al igual que lo fue su predecesora en 1986.

Sorprende que entre lo mejor de 2022 a estas alturas sea este filme y Alcarrás de Carla Simón, estrenada el 29/04/2022 y que sigue también en cartelera. Y la lectura que hago es que ambas apelan al consciente colectivo del espectador: el Covid desde marzo de 2020 nos ha hecho perder la libertad y nos modificó nuestros hábitos, aspectos que tocan de algún modo sendas películas. Top Gun y el hecho volar para acabar con algo peligroso y que no se ve porque está oculto (como el puto virus que no vemos); Alcarrás, por aferrarse sus protagonistas a su tradicional modo de vida, algo que el ciudadano ansiaba antes de esa fecha fatídica de la llegada del SARS-CoV-2.

                                                                                                Iñaki González Beltrán

                                                                                                La Noche Americana




miércoles, 24 de agosto de 2022

El cine español en Sección Oficial del Zinemaldia 2022

 Zinemaldia 2022: ¿ya sin mascarillas?

Cine español en la sección oficial

Este año la cita cinéfila dosnostiarra por excelencia empieza prontito: del viernes 16 al sábado 24 de septiembre. Uno de los platos fuertes es saber cuáles son las aspirantes a la Concha de oro de la sección oficial y, en especial, cuáles son las películas españolas que han sido elegidas. Y esto por una razón muy evidente: las elegidas serán de lo mejorcito de la cosecha de 2022. No hay más que mirar la historia de los Goya para ver que las que pasan por el Kursaal acaban casi siempre nominadas y premiadas.


 

 

 

 

 

El director del Zinemaldia, Jose Luis Rebordinos, en la presentación oficial de la 70ª edición en Madrid

 

  

Así pues, salvo sorpresa de última hora, el pasado 15 de julio la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas acogió el anuncio de los 4 títulos de producción española  que podrán verse en la Sección Oficial y que, junto a los 11 largometrajes, dos cortos y una serie de televisión restante en las demás secciones, conformarán el panorama español en la 70ª edición del Festival de San Sebastián.

 JAIME ROSALES Y FERNANDO FRANCO, A COMPETICIÓN

Dos directores, Jaime Rosales (Barcelona, 1970) y Fernando Franco (Sevilla, 1976), ya son viejos conocidos por estos pagos. El primero regresa a la competición oficial de San Sebastián después de que Tiro en la cabeza (2008) fuera galardonada con el Premio Fipresci y de presentar varias de sus películas en Made in Spain y en Perlak (Petra, 2018). En Girasoles silvestres, la actriz Anna Castillo encarna a una madre joven con dos hijos que entabla una relación que tal vez no la convenga. 

 Otro que regresa a la competición oficial es Fernando Franco con su tercer largometraje, La consagración de la primavera. Ya fue premiado con el Premio Especial del Jurado y la Concha de Plata para la actriz Marian Álvarez por La herida (2013) y tuvo una proyección especial con Morir (2017), que pasó con más pena que gloria tanto el certamen como en salas comerciales. La consagración de la primavera narra el encuentro entre una chica de 18 años (Valèria Sorolla) y un joven con parálisis cerebral (Telmo Irureta). Con las películas de Franco hay que venir con sobredosis de  optimismo pues no suelen la alegría de la huerta.

 LA CUOTA: DIRECTORA Y EL CINE VASCO

 La cuota (a pesar de que Rebordinos me dijera que no la había) de directoras, corre este año a cargo de Pilar Palomero (Zaragoza, 1980). La zaragozana tuvo su repercusión en el año del Covid con su debut titulado Las niñas, éxito primero en el Festival de Málaga y luego Goya a la mejor película, mejor dirección novel y guión original. Un peliculita que tuvo la suerte de ser la menos mala en un año para el olvido. La maternal es la segunda película. Palomero se centra en una adolescente de 14 años (Carla Quílez) y su proceso para aprender a ser madre.

Por último, ya va siendo tradicional que el cine vasco también compita por los premios distinguidos. Sin ir muy atrás tenemos a Akelarre (2020), a Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga por La trinchera infinita (2019), o en 2017 a Garaño y Arregi por Handia. Nos complacer ver que en esta ocasión setá el debut de Mikel Gurrea (San Sebastián, 1985) con el largometraje Suro, después de que su corto Heltzear fuera estrenado el año pasado en el Festival de Venecia. Está protagonizado por Vicky Luengo y Pol López, que encarnan a una pareja que se muda al campo.

 


 

 

 

 

 

Imagen de la película Suro del donostiarra Mikel Gurrea que participa por la Concha de Oro

 

 

OTROS DIRECTORES PATRIOS DE VERANEO POR LA CONCHA: NO CONCURSAN

Alberto Rodríguez (Sevilla, 1971) tendrá el honor de abrir la sección oficial en San Sebastián con la película de inauguración,  Modelo 77,  que con Javier Gutiérrez y Fernando Tejero como actores más conocidos nos llevará a la cárcel Modelo de la Barcelona de 1977.

Una producción española será proyección especial de la Sección Oficial: El sostre groc (El techo amarillo), una no ficción dirigida por Isabel Coixet (Barcelona, 1962) en torno a los abusos sexuales cometidos en el Aula de Teatro de Lleida entre 2001 y 2008. San Sebastián fue el escenario del debut de Coixet como directora, con Demasiado viejo para morir joven (New Directors 1988).

También fuera de concurso participará la serie de Movistar Plus+ Apagón, compuesta por cinco capítulos dirigidos por Rodrigo Sorogoyen, Raúl Arévalo, Isa Campo, Alberto Rodríguez e Isaki Lacuesta, que tiene como punto de partida una tormenta solar que provoca un corte general del suministro de energía.

                                                                     Iñaki González Beltrán, LA NOCHE AMERICANA (Bilbao)

                                


 

 


lunes, 1 de noviembre de 2021

SEMINCI 2021: gana Last Film Show

LA ESPIGA DE ORO 2021 SE VA A LA INDIA

La película con niño Last Film Show del director Pan Nalin triunfa en lo que es un canto del cisne al cine.


El domingo 24 de octubre tuve la oportunidad de degustar lo mejor que podía ofrecer la Sección Oficial de la Seminci de 2021. Como suele ser (buena) costumbre, antes del largometraje se proyecta un corto. Este fue El limpiaparabrisas (The Windshield Wiper) del madrileño Alberto Mielgo, un corto que aborda con más densidad que cientos de largometrajes las diversas fases del amor. Una obra maestra que tiempo después ganaría el Oscar al mejor corto de animación.






Teatro Calderón, sede principal de la 66ª edición de la SEMINCI de Valladolid

De amor también trata la Espiga de Oro, pero en esta ocasión de amor al CINE. Lo escribo en mayúsculas porque se trata de ese amor puro y lleno de fascinación que sólo puede provenir de un niño, Samay, el prota, que un buen día acaba en el cine Galaxy de su pueblo indio y queda fascinado por el fenómeno de la proyección de la luz que cuenta historias.

Last Film Show, que ese es el título, no es perfecta y, además, tiene el inconveniente de que durante la proyección a uno le venga a la memoria el recuerdo de Cinema Paradiso (1988) de Giuseppe Tornatore. Sin embargo, es tan poético y animoso el empeño que pone Samay en ir paso a paso hasta reconstruir un proyector casero a imitación del que hay en el Galaxy, que su director, Pan Nalin, nos ofrece una media docena de secuencias que pasarán a la historia del cine. O deberían. Si Cinema Paradiso testimoniaba la defunción de una forma de ver cine en la comunidad de una sala, la película india va más allá: confirma la desaparición y transformación del material con el que estaban hechos los sueños hasta 2009: el celuloide. Algo muy espiritual indio hay en observar cómo el contenido de esas viejas latas de celuloide acaban reciclándose en pulseras y collares que lucen unas lindas jóvenes en el vagón de un tren. Y a Samay al menos le queda el consuelo de ver esos bellos ornamentos refulgentes por la incidencia de la luz a través de las ventanillas del tren.

ANÉCDOTA

En la comida que tuvimos algunos críticos de cine el último día de la Seminci, hicimos una quiniela para ver a qué peli le otorgaríamos la Espiga de Oro. Fui el único que apostó por Last Film Show. Gané, aunque jugaba con la ventaja, inestimable, de que la presidenta del jurado de 2021 era la india Deepa Mehta. Era la primera vez que un filme indio ganaba dicha distinción en los 66 años de historia de la Seminci.

                                                                                      







El Jurado 2021 presidido por la directora Deepa Mehta anuncia la Espiga de Oro



ESPIGA DE PLATA: SEIS DÍAS CORRIENTES


Es habitual en los últimos años que, dentro de la sección oficial, venga una muestra del cine catalán, y en este no podía ser menos. Seis días corrientes (Sis dies corrents, 2021) está dirigida por Neus Ballús y narra las peripecias de tres fontaneros, actores no profesionales y de caracteres muy diversos, que van visitando los domicilios de clientes pintorescos. La película venía del Festival de Locarno y con premio bajo el brazo a la interpretación, así que uno, siempre prejuicioso, se esperaba lo peor, en el sentido de ver una película "rara" o "arriesgada" en el argot de los críticos. Pues bien, Seis días corrientes es una entretenida y muy interesante comedia que hizo las delicias del público del Teatro Calderón. Buena prueba de ello es que se llevó el Premio del Público. Inesperadamente también conquistó el segundo premio en importancia de la sección oficial, la Espiga de Plata. No suele ser habitual que el género de la comedia sea tratado como se merece por los jurados de cualquier festival.

Lo más destacable de la historia de estos trabajadores manuales es el tono, una mezcla de comedia documental o documental cómico, donde a pesar de las diferencias entre los tres personajes (no muy diferentes en la vida real de sus roles) se crea una conexión que funciona a las mil maravillas. Pep, perfeccionista y serio en su trabajo, Valero, dicharachero y xenófobo, y Moha, un joven marroquí tímido y eficiente que empieza a trabajar en la empresa de fontanería y electricidad del primero, son personajes que llegas a empatizar con ellos y a disfrutar con sus peripecias, a cada cual más divertida Filme de pequeño presupuesto pero grande en sus resultados.

RESTO DEL PALMARÉS


El premio al mejor director fue a Fred Baillif que con The Fam logra un fresco de la convivencia difícil en un centro de menores cuyas vidas rotas por distintas causas hacen que se vea con cierto interés. El hecho de que Baillif haya sido educador social de estos hogares de acogida hace que la dirección con chavales sin experiencia ante las cámaras le dé la suficiente naturalidad para convencer al espectador de que aquello tiene visos de verosimilitud. Sin embargo, The Fam no aportada nada a lo que hemos visto en películas anteriores de esta temática como pueda ser La clase de Laurent Cantet o Dos días, una noche de los hermanos Dardenne y vista esta última en la edición de 2014, por ejemplo.

Excesivo ya es el hecho de que le dieran un segundo premio, el José Salcedo al montaje. Y no porque no lo mereciera este drama social rodado con cámara en mano, donde la dificultad estaba en manejar en la sala de montaje tantos personajes, cada uno con sus problemas personales o familiares, sino por acaparar dos premios cuando había películas que se fueron de vacío.

La actriz Yllka Gashi por Colmena y el ruso Yuriy Borisov por Compartimento Nº 6 se llevaron sendos premios actorales. Nada que reprochar a la primera, ya que lleva el peso en el rol de una mujer kosovar que, tras ver la desaparición de su marido durante el conflicto que asoló la zona balcánica en 1998, tiene que tirar de su familia creando una empresa de recolección de miel con otras mujeres lugareñas. Sin embargo, el actor Borisov ha tenido la suerte de una edición donde los roles masculinos no eran abundantes ni destacables. Además, su película Compartimento Nº 6 no es para echar cohetes.

Del palmarés queda por destacar el premio Pilar Miró al mejor guión a Paul Schrader por El contador de cartas. Con esta propuesta, Schrader recupera su pulso como director y guionista que muchos pensaron que había perdido, ofreciéndonos la vigorosa historia de un ex militar, un Oscar Isaac notable, que se dedica a jugar al póker en los casinos y donde la aparición de una mujer hará que sus planes se desvíen hacia una plan de redención.

No quisiera dejar en el olvido de esta reseña tres películas que merecieron estar presentes en el palmarés oficial, alguna de ellas lastrada para ello por haber recibido premios en festivales grandes. Una es la que se llevó el premio Fipresci de la crítica, La peor persona del mundo del cineasta noruego Joachim Trier. La actuación de Renate Reinsve como una joven que cruza la treintena en busca de la madurez sentimental es una mezcla de comedia y drama, donde el tema de la maternidad está presente. Atención a la secuencia romántica en la que todo parece (literal) pararse para encontrarse con su nuevo amor. La segunda es I'm your man de la alemana Maria Schrader en la que plantea, cosa que llegará, qué pasaría si tu pareja ideal fuera un robot humano. Y, por último, El acontecimiento de Audrey Diwan en la que al igual que las anteriores la mujer es protagonista. La historia desgarradora, y por momentos de una contundencia brutal, de una joven estudiante de Letras que en los años 60 del anterior siglo se queda embarazada. 


JUAN JOSÉ CAMPANELLA, ESPIGA DE HONOR


La organización de la Seminci cree que dar a tutiplén espigas de honor es una manera de día sí y día también  de que el certamen esté en boca de todos los vallisoletanos y demás seguidores. Siete fueron los galardonados. Junto al director argentino Juan José Campanella, del que tuvieron a bien proyectar su más aclamada película, El secreto de sus ojos (2009) y que tuve el placer de compartir proyección con él en una sala pequeña de los Broadway, fueron premiados también los fotógrafos Vittorio Storaro y José Luis Alcaine, los actores José Coronado, Mercedes Sampietro y Emilio Gutiérrez Caba y el director vasco Álex de la Iglesia. Este último dio una clase magistral en el Salón de los Espejos del Teatro Calderón, abarrotado, que hizo las delicias de los asistentes. Cosa distinta es que sus últimos trabajos, como es el caso de Veneciafrenia, pasen con más pena que gloria, al menos en las salas.




El director Carlos Saura, que estuvo presente fuera de concurso con El rey de todo el mundo, acompaña a la Espiga de Honor, Vittorio Storaro, iluminador de muchas de sus películas.


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