Visitas de las páginas en total

Mostrando entradas con la etiqueta Yorgos Lanthimos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yorgos Lanthimos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Zinemaldia 2025. Martes 23

 Hoy martes ni el director griego Lanthimos me salva el Zinemaldia



La vida es demasiado corta como para tomar café del malo”, leo en el bar Iturralde de la avenida Libertad. Parafraseando un poco hoy en la 5ª jornada del Zinemaldia podría decir: la vida es demasiado corta para ver mal cine. Hoy ha pasado. 


Imagen del filme "Las corrientes"


Milagros Mumenthaler es la directora argentina de “Las corrientes” vista a las 8:45 en el Kursaal 2. No se llena la sala más pequeña del Kursaaal y eso me da mala espina. Acierto. No sé si les pasará a ustedes que, en ocasiones, hay películas que, desde el primer minuto, te sacan de la pantalla. Y me pongo a pensar en mi vida real: en las lentejas y hamburguesa que me servirán en el Erdialde, un garito para pensionista a módico precio. 

“Las corrientes” trata de una mujer treinteañera, estilista (lo dice la sinopsis pues me he pasado todo el tiempo pensando a qué se dedicaba), casada y con una niña. Le dan un premio por su trabajo, lo lanza después a la basura, sale a la calle y se lanza al río. ¿Intento de suicidio?

Y claro, todo así para que te pases bastante tiempo averiguando de qué va esta tarada, guapa y con mucha sensibilidad para la belleza (ratificado en los innumerables planos de detalle de las cosas en las que se fija). Yo miro el reloj, entre planos detalle de una cabellera de la prota que no se moja porque tiene fobia. El psicólogo que esté en la sala disfrutará de la historia; yo, en cambio, la sufro.

Mumenthaler va de artista pretenciosa, de las que quiero pero no puedo. Hay alguna escena con interés (la del faro que ilumina la ciudad, que más bien ilumina el interior de ella y, de paso, descubrimos la razón de su trauma infantil), pero mi cabeza ya está en las lentejas que están sirviendo, un poco sin sal (porque en este establecimiento para viejitos tienen en cuenta la hipertensión).

El trato en el Bar Erdialde es cortés. Se dirigen a ti con tu nombre. En “Las corrientes” hay un letrero en una cocina -mientras cinco infantes miran cada uno pantallas electrónicas- que “la cortesía es la mejor forma para hacer un mundo mejor”. Ha faltado poco para insultar a la pantalla y a las ínfulas artísticas de la directora argentina. Sin embargo, he querido ser cortés y he aplaudido y me he marchado como corresponde a un caballero.


Fotograma de la película "Ya no quedan junglas"


Parece que el destino de hoy es ir acostumbrándome a la vejez y saber que, durante ella, lo mejor que puedes hacer hasta tu final es aguantar los dolores que te esperan. Eso dice en un momento del filme “Ya no quedan junglas” Ron Perlman, que hace de Theo, un exmilitar americano envejecido que vive de los recuerdos. Se cita los jueves con una prostituta que le recuerda a su mujer. Es el único consuelo que le queda. Ah, y juntarse en el bar del Casco Viejo de San Sebastián con Karra Elejalde, que le habría gustado ser Lee Marvin con txapela.

Los espectadores se ríen de los diálogos de tan ridículos, falsos y sonrojantes que son. Alguien en RTVE que ha puesto la pasta debería dimitir. Y el director, un tal Luis Gabriel Beristain, debería dedicarse a lavar los platos en el bar Erdialde. Sería de mayor utilidad para la sociedad.

Esto estaba programado en la sección Galas de RTVE, que se supone que es lo mejor que producen. Que Dios nos coja confesados. 


Plano del filme "La voz de Hind"

Era una de las películas que había que ver sí o sí en el Zinemaldia. Está en Perlas y su duración de por debajo de la hora y media convenía a estas alturas de festival. “La voz de Hind” de la tunecina Kaouther Ben Hania. Un título sobreimpresionado nos avisa que estamos en el 29 de enero de 2024 y que está basado en un suceso real. Arranca con la llamada de un tío de una niña de seis años a Emergencias de la Media Luna avisando de que ella está atrapada en un automóvil bajo el fuego militar. Desde ese momento, tratarán de mandar una ambulancia para salvarla. La historia transcurre fundamentalmente en la sala de la Media Luna y en conversación continua con esa criatura.  

Aquí podemos comentar la película desde la perspectiva sociopolítica y propagandística o sobre consideraciones cinematográficas. Con respecto a lo segundo, si usted han tenido ocasión de ver “The Guilty” del danés  Gustav Möller pueden hacerse una idea de cómo va la puesta en escena -aunque he decir que esta es muy superior en mi opinión-. 

Con respecto al primer asunto, me debato en el dilema si el filme es pornografía fílmica o no. Me explico. La directora Kaouther avisa al espectador desde el principio de que en las conversaciones que vamos a escuchar aparece la voz de la verdadera niña a la que le pasó lo que se narra. Lo demás estará ficcionado, pero el  espectador ya no se puede abstraer del todo de que lo que está viendo sin dejar de pensar que parte de ello es o ha sido “real”. No sé si la película es dura o durísima. Lo que percibo es un sepulcral silencio durante el tiempo que ha durado el desalojo del Teatro Pricipal. Luego a seguir con nuestras vidas. 


El director Yorgos Lanthimos ha dirigido "Bugonia", su último filme

 

 Sabiendo que en su filmografía tiene películas tan famosas como “Pobres criaturas”, “La favorita” o la que a mí me encandiló cuando el nombre de Yorgos me sonaba a marca de colonia para hombres, “Canino”, la última del griego era una gran esperanza para salvar el día. Pues ni por esas. “Bugonia” es de un argumento tan sencillo como el mecanismo de un sonajero. Dos jóvenes conspiranoicos -algo que debe abundar en esa Norteamérica lejos de Nueva York- secuestran a la dueña de una gran empresa farmacéutica en la creencia de que es la responsable de que las abejas estén desapareciendo. Y, claro, con ellos el mundo. Si le quitamos que la protagoniza Emma Stone y que está dirigida por Lanthimos, pensaríamos que es de esas pelis de raptos que acaban en los festivales de terror. Ni el uso de la música de orquesta atronadora y potente en ciertos momentos -marca del director y obra del compositor Jerskin Fendrix- logra salvar la historia de un cierto déjà vu. 

Hay que esperar a las dos últimas escenas para que el espectador se asombre de algo: primero de convertir un thriller en algo cómico-fantástico y luego reconvertirlo en una distopía con unos planos finales sobrecogedores. Pero para eso me quedo con “El planeta de los simios”, la de 1968 por supuesto. 

A la salida me comentan que es un remake de la película coreana “Salvar el planeta Tierra” (2003). Y como curiosidad, por si les da por verla y se preguntan como yo por el significado del título, comentar que la palabra en español, bugonia (del griego bous -buey- y gonia -generación-), se refiere a la creencia en la Antigüedad en la generación espontánea de vida, particularmente la idea de que las abejas pueden surgir del cadáver de un buey u otro animal sacrificado. Este concepto se encuentra en la literatura antigua, como las Geórgicas de Virgilio, donde el apicultor Aristeo crea un nuevo enjambre de abejas a través de la bugonia. Gracias a la IA que me ha informado.


Plano de la película de "El amor que permanece"


Venía con la escopeta cargada pues ya vi en su momento la morosa “Godland”. No sé las veces que he disparado al proyeccionista por ver si se paraba la proyección y podía huir del Teatro Principal. Hasta que me di cuenta de que la proyección era automática y ya no había persona contra la que cargar. Esto que les parece una ocurrencia mía, lo he vivido esta noche viendo “El amor que permanece” del islandés Hlynur Palmason. Es cine de ocurrencias, ocurrencias poéticas visuales unas, ocurrencias humorísticas otras, ocurrencias dialogales sobre un tema… Escasa narración sobre la vida de una familia cuyos padres están separados. Le reconozco al director islandés un estilo propio de filmar pero de las ocurrencias no se vive. 
In ejemplo. El tipo yace tumbado y ella pasa por encima con lo que su falda larga cubre la cabeza de él; vemos un olano picado desde la perspectiva de él observando absorto las piernas y las bragas de ella. El se envuelve col falda dejando el semblante descubierto; en otro plano vemos como ella desaparece y es sustituida por una fuente de luz solar que cubre la falda. Ocurrencias… a veces bonitas pero que llegan a cansar. 

sábado, 23 de agosto de 2025

Perlas en el Zinemaldia 2025

Platos gourmet: Sorrentino, Baumbach, Lanthimos, Trier, Panahi y Ozon entre otros, ingredientes de la sección Perlas en la 73ª edición del Zinemaldia

Richard Linklater inaugurará la sección con Nouvelle Vague y Rebecca Zlotowski la clausurará con Vida privada


Linklater abre Perlas con Nouvelle Vague, Zlotowski la clausura con Vida privada.


El estado de ánimo de un cinéfilo para ir al Festival Internacional de Cine de San Sebastián lo mide la sección Perlas de otros festivales. Dependiendo de la pinta que tenga el menú que programa Rebordinos, su director, y resto del equipo, uno puede ir de mejor o peor humor, con mayor o menor aliciente. De alguna manera, la seccion Perlas, lo mejor de otros festivales, es un analgésico que casi siempre funciona cuando la Sección Oficial te provoca dolor de cabeza, malestar y ganas de abandonar el Kursaal 1, el teatro Victoria Eugenia o el teatro Principal, sedes donde la prensa se congrega. Siempre te queda la buena compañía de los periodistas que van a cubrir el evento y la carísima comida donostiarra a precio de gota de agua en medio del desierto.

Se puede decir brevemente que este año los caladeros donde han pescado los 16 largometrajes de la sección Perlas han sido Cannes y Venecia exclusivamente. Y por países si nos atenemos a los autores, será Francia de largo la que acapare con seis propuestas la mayor representación. No podía faltar EE. UU., Italia, Brasil, Irán, España con sendas películas, a las que se añaden otras geografías con menor músculo de producción como Irlanda, Irak, Túnez, Islandia y Noruega.


INAUGURACIÓN Y CLAUSURA

Richard Linklater tiene el honor de inaugurar Perlas con su homenaje a ese movimiento heteróclito francés de los años 60, sobrevalorado en mi opinión, titulado homónimamente Nouvelle Vague y, en especial, a la producción de 1959 de la película Al final de la escapada del, en general insufrible e intelectual del cine, Jean-Luc Godard. El estadounidense es conocido por su famosa trilogía del "antes": Antes del amanecer (1995), Antes del atardecer (2004) y Antes del anochecer (2013). Las tres están protagonizadas por la misma pareja de actores, Ethan Hawke y Julie Delpy, con encuentros en distintas etapas vitales. Linklater es otro director sobrevalorado. Salvo inesperados cameos, en esta ocasión creemos que ninguno de los dos aparece en Nouvelle Vague. ¿Tendré que sufrir otra vez ver de modo inverosímil cómo recibe un disparo en la espalda mientras Belmondo corre moribundo por las calles parisinas?

La clausura viene de la mano de la directora la parisina Rebecca Zlotowski con Vida privada. Un curioso reparto encabezado por Jodie Foster, que interpreta a una reputada psiquiatra que emprende una investigación privada sobre la muerte de uno de sus pacientes al que cree que lo han asesinado, y los sempiternos e incombustibles actores franceses Daniel Auteuil y Mathieu Amalric. Vista su filmografía anterior espero que esta sección no le venga grande. 




LOS MAESTROS

Podríamos etiquetar con jamón cinco estrellas la selección de Paolo Sorrentino que con su La grazia vuelve a contar con su alter ego Toni Servillo y Anna Ferzetti. Su película inaugurará el Festival de Venecia. No se han esforzado mucho en la reseña de la película los del Zinemaldia, pues tan sólo se dice que el director de Nápoles la define como "una historia de amor ambientada en Italia". Antes de morir, les recomiendo que vean alguna de sus obras, en especial La gran belleza (2012) con el que obtuvo el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. El año pasado ya estuvo su anterior película, Parthenope (2024) que pasó ante los miopes ojos de prensa y público con más pena que gloria.



Otra figura esperada es la del director griego Yorgos Lanthimos que competirá por el León de Oro en Venecia con Bugonia, una comedia negra cuyo argumento no suele pisotear la Tierra. En esta ocasión tenemos a dos jóvenes conspiranoicos que secuestran a una presidenta de una gran compañía convencidos de que se trata en realidad de una extraterrestre (!). El director ateniense hace un tipo de cine que no es para todos los públicos, pero a mí me encanta cuando afila su colmillo para ofrecernos sátiras de humor corrosivo y raruno. Lanthimos y la actriz Emma Stone han formado un tándem productivo y bien avenido, siendo así la cuarta colaboración tras La favorita (2018), Pobres criaturas (2023) y Kinds of kindsness (2024), con excelentes resultados en general.

François Ozon es un realizador que suele frecuentar la Sección Oficial con bastante éxito. Así fue en el caso de En la casa de 2012, con la que ganó la Concha de Oro y el mejor guion, Mi refugio (2009) que obtuvo Premio Especial del Jurado, o el año pasado con Cuando cae el otoño (2024), que logró la Concha de Plata a mejor interpretación de reparto y el Premio del Jurado al mejor guion. Además, también participó con Bajo la arena (2000) y Una nueva amiga (2014). Ozon es un realizador muy prolífico que no duda en adaptar novelas, teatro, readaptaciones de otras películas o bien escribe él mismo sus propios guiones. En esta ocasión presentará en Perlas El extranjero, adaptación de la novela homónima de Albert Camus con la que concursará en Venecia. Benjamin Voisin y Rebecca Marder forman parte del elenco.

La única representación norteamericana en Perlas viene de la mano del director y guionista Noah Baumbach. El neoyorquino se ha paseado con su filmografía por todos los festivales de renombre: Venecia, Sundance, Cannes y Berlín. Tan sólo he podido admirar Historia de un matrimonio (2019), donde Scarlett Johansson y Adam Sandler tratan de superar un proceso de divorcio. En esta ocasión concursará previamente en Venecia con Jay Kelly, en la que George Clooney encarna a una gran estrella de cine que atraviesa una crisis personal. Le acompañan entre otros Adam Sandler, Laura Dern y Emily Mortimer, también coguionista. 




 LOS DIRECTORES EXITOSOS

No recuerdo si ha habido más de un director que haya ganado los tres grandes galardones festivaleros: Palma, León y Oso de oro. Lo que sí sé es que el iraní Jafar Panahi es uno de ellos. En 2000 logró con El círculo el máximo galardón en Venecia por "una imaginativa fusión entre fondo y forma en su abordaje de la situación de la mujer en una sociedad patriarcal"; luego sería con la magnífica Taxi Teherán en 2015 cuando logró el Oso de Oro en Berlín, siendo el propio Panahi el que conducía un taxi con una cámara en el salpicadero por las calles de Teherán ya que el gobierno islámico le tenía prohibido rodar; por último, el realizador consiguió la Palma con la película que veremos en San Sebastián: Un simple accidente. Sospecho que todos los premios han tenido un componente político por parte de los jurados para denunciar el régimen iraní presidido por Mahmud Ahmadinejad. Afortunadamente, el cine de Panahi no se queda en la mera propaganda, sus historias son sencillas pero con interés y gran fuerza narrativa a pesar de los escasos medios técnicos. Curiosamente, el régimen de Irán le prohibió viajar y hacer cine en 2010; desde entonces ha rodado de manera clandestina y cosechando triunfos, todo lo cual contribuyó a sufrir en 2021 una condena de seis años.


Imagen de El agente secreto, con Wagner Moura de protagonista

Multipremiada en Cannes con premio a mejor director y actor, El agente secreto del brasileño Kleber Mendonça también es cine político con envoltura de thriller. Su protagonista Marcelo, encarnado por Wagner Moura, es un experto en tecnología de 40 años con un pasado misterioso que está huyendo. Llega a Recibe durante el carnaval con la esperanza de reencontrarse con su hijo. Mendonça vuelve a la década de los 70 como ya hiciera con la notable Aquarius —que aquí se tituló Doña Clara (2016)— donde retoma temas ya abordados allí: la dictadura, el cambio del paisaje urbanístico, la música, la memoria familiar, etc. 

Por último, entre este grupo de exitosos con premio reseñamos la presencia de Valor sentimental del copeghanense Joachim Trier, con el que logró el Gran Premio del Jurado en Cannes. Trier tiene una filmografía escasa pero con títulos notables como pueda ser Oslo, 31 de agosto (2011) en el que presenta a un personaje, Anders, que busca encontrar un sentido a su vida errática, o una de las mejores obras de 2021 titulada La peor persona del mundo, que tuvo una considerable repercusión entre el público y aspiró al Oscar al mejor guion y a mejor internacional, con un tono existencial típico del cine nórdico y, en especial, del danés.


Joachim Trier presenta Valor sentimental


LOS OUTSIDERS Y OTROS PARA ECHARSE A TEMBLAR

En español, el outsider suele significar el extranjero, el marginado, el extraño, pero también dentro del argot hípico, outsider es el caballo que aún teniendo pocas opciones de ganar la carrera puede hacer de este modo rico al apostante. En este grupo caben las obras animadas, experimentales, no ficcionadas, interpretadas por actores no profesionales o aquellas que provocan sueño o, peor, ganas de asesinar al director y al programador.

Algo así pasa con películas de directores como la tunecina Kaouther Ben Hania, el madrileño Guillermo Galoe, el iraquí Hasan Hadi, el islandés Hlynur Pálmason o el haitiano Raoul Peck. Si logran el Premio del Público Ciudad San Sebastián, otorgado por los asistentes a la primera proyección púbica, conseguirán 50.000 euros o, si es europea la película, 20.000 euros para el distribuidor en España, siendo así que su obra pueda verse y su figura puesta en la retina del espectador, ya que este está más habituado a ver las pelis de Santiago Segura o las de Marvel.




De Kaouther Ben Hania, podremos ver La voz de Hind, una ficción basada en el caso real de una niña gazatí de seis años que en 2024 fue asesinada junto a parte de su familia durante un ataque del ejército israelí. De Ben Hania, puedo recomendar su anterior obra, Las cuatro hijas (2023) cuyo mayor mérito a nivel formal es narrar la historia de una madre y sus cuatro hijas en un tono de documental ficticio y que aspiró al Oscar.

Ciudad sin sueño de Guillermo Galoe es su debut en el largo. Una obra rodada con intérpretes no profesionales en la Cañada Real de Madrid, continuación de un corto anterior. Curiosidad siento por La tarta del presidente del iraquí Hasan Hadi, que narra las peripecias de una niña en el Irak de los años 90 por conseguir los ingredientes para prepararle una tarta de cumpleaños a nada más ni nada menos que Sadam Hussein. 

Pálmason presenta El amor que permanece, un año en la vida de una familia cuyos padres afrontan su separación. Y con un título curioso que hará complicado su búsqueda en internet, Orwell: 2+2=5 de Raoul Peck, trata sobre el escritor George Orwell y la que será su última y más importante novela 1984 escrita en sus últimos dos años de vida en la isla escocesa de Jura. De dicha obra provienen conceptos como la sociedad orwelliana, una sociedad donde se manipula la información, se practica la vigilancia masiva y la represión política y social. A muchos les sonarán el concepto de Gran Hermano por el reality show de Tele 5, sin saber que proviene de la novela. 

La animación estará presente de la mano de Mailys Vallade y Liane Cho Han con Little Amélie, adaptación libre de la novela Métaphysique des tubes (Metafísica de los tubos, 2000), en la que la escritora belga Amélie Nothomb recreó su infancia en Japón.

Finalmente, sería una agradable sorpresa si no me durmiera viendo lo último de Olivier Assayas, que trae un drama político (esta edición parece que abundará) titulado El mago del Kremlin. El argumento promete, pues narra cómo un joven artista y productor de televisión se convierte en asesor de Vladimir Putin. El plantel actoral lo componen Jude Law, que hace de Putin y que vuelve a trabajar con Alicia Vikandi tras La última reina, Paul Dano y Tom Sturridge.


La grazia del genial Paolo Sorrentino vendrá al Zinemaldia 2025


lunes, 16 de octubre de 2023

Sitges 2023: Palmarés

La película argentina 'Cuando acecha la maldad' se lleva el premio a mejor película en Sitges 2023

 

Es la primera vez que una película hispanoamericana se alza con el máximo galardón en los 56 años de historia del Festival de Sitges 


El actor Ezequiel Rodríguez (izq.) y el director Demián Rugna de la película ganadora de Sitges: 'Cuando acecha la maldad'


Les confieso que el día en que proyectaron 'Cuando acecha la maldad' tuve que levantarme a las 6:40 de la mañana pues ese martes, 10 de octubre, comenzaba la jornada de Sitges con un  plato muy apetecible: a las 8.15 en el Auditori Meliá se proyectaba 'Pobres criaturas' de Yorgos Lanthimos, recién ganadora del León de Oro en Venecia. Comprendí que tras degustar caviar, todo lo que viniera después me sabría a Gula del Norte. 
 
La película del argentino se proyectaba a las 18:00 y ya me había metido entre pecho y espalda otras dos más: 'Best Wishes to All' del japonés Yûta Shimotsu, que parte de una idea muy interesante como es que para que uno sea feliz debe haber alguien que sea infeliz, vamos que pague la fiesta del otro; sin embargo, la puesta en escena es pobretona y con escenas que no sabes si son pretendidamente cómicas o no. La segunda era la argentina 'La extorsión' de Martino Zaidelis, que narra la historia de un veterano piloto comercial, encarnado por el siempre convincente Guillerno Francella, que es extorsionado por el servicio de inteligencia de su propio país. Se deja ver con facilidad, la misma facilidad con la que se olvida.
 
Esto de ingerir tanto al día -Sitges es un buffet libre con 369 obras cinematográficas repartidas entre las diferentes secciones en 7 salas- provoca una borrachera audiovisual, surgiendo en tu cabeza un efecto distorsionador: una especie de hartazgo inmediato de todo aquello que no despierta tu interés en los primeros minutos. Me pasó con la película ganadora de Demián Rugna. Desde el mismo arranque, no entré. Estamos en una casa de labor, dos hermanos oyen de madrugada varios disparos. Se arman y salen a averiguar qué es lo que ha ocurrido. Por el camino, descubren el resto de un cadáver de cintura para abajo. Al acercarse a una casa para averiguar algo más, hallan a un "embichado", es decir, en jerga argentina un hombre postrado en la cama, extremadamente hinchado, lleno de pústulas, infectado por fuerzas malignas. No entiendo nada de lo que se narra, ni por qué actúan unos matando reses, que se suponen malditas, ni a qué se debe ese pánico. Desde ese momento, la cuestión será deshacerse de aquellos "embichados" sin usar armas de fuego contra ellos, porque eso puede desencadenar la maldición en aquel que haya disparado y ser poseído por el Mal.
 
Una huida constante de toda la familia del protagonista podría interpretarse como la desbandada de los argentinos de su patria ante la ruina que se avecina en este hermoso país. Pero eso es cosecha mía. Ni siquiera el final es claro, viniéndose abajo casi desde el inicio por unos actores que están a grito pelado todo el tiempo. La nueva obra del responsable de 'Aterrados' (2017) promete mantenernos pegados al asiento con este relato de posesiones demoníacas y a mí lo único que consiguió fue provocarme una agradable cabezada.

Premio especial del Jurado

 
El palmarés de la Sección Oficial ha estado muy repartido, con un total de trece películas que han logrado algún premio de las 31 que se presentaban. El segundo premio en importancia, Gran Premio del Jurado, ha ido a parar ex aequo a 'Vermin: la plaga' y 'Stopmotion'. De la primera diré que la dirige un francés debutante llamado Sébastien Vanicek y que el ingrediente terrorífico está en la línea de películas como 'Tarántula' de Jack Arnold o 'Aracnofobia' de Frank Marshall. En este caso, tenemos a Kaleb, un joven francés de raíces norteafricanas al que le gustan los animales exóticos. Ni que decir tiene que la compra de una arañita y la suelta involuntaria en su piso provocará la muerte de  varios de los vecinos, con lo que la comunidad en la que vive tendrá que ser confinada por la fuerza hasta poder descubrir la causa de tan extraños fallecimientos, extraños para la policía, claro. El argumento es tan predecible y los diálogos son tan anodinos que, aunque tenga un ritmo frenético, no levanta el interés ni acompañando su visionado con un platito de arañas precocinadas la Gula del Norte. Dice el jurado que la premia por ser una película de monstruos poderosa y política. Lo de poderosa será porque los arácnidos crecen en cada plano que aparecen. Y lo de política lo dirán por cómo trata la policía a los vecinos, franceses de primera generación de padres de origen africano que viven en una urbanización de los múltiples guetos que hay en Francia.

 
Sébastien Vanicek (izq.) y el equipo artístico de 'Vermin: la plaga'  presentando la película en el Auditori Meliá, que logra el Premio Especial del Jurado de la Sección Oficial de Sitges

 

Premios de dirección e interpretación

 
No he visto 'Omen', por la que su director, el congoleño Baloji afincado en Bélgica, recibió el premio a Mejor Director. Venía anteriormente de la sección Un Certain Regard de Cannes. En mi opinión, de las 14 vistas de la Oficial, este premio podría habérselo llevado alguno de los directores españoles que participaban: Pablo Berger por la estupenda historia de animación sin diálogos 'Robot Dreams' y que tuvo que conformarse con el Premio del Público; bien, Aritz Moreno por 'Moscas', interesante caída a los infiernos del empresario sin escrúpulos encarnado por el magnífico Ernesto Alterio; o bien, por último, F. Javier Gutiérrez por 'La espera' pues logra sacar petróleo a su sencilla historia y demuestra saber lo que es una cámara de cine. Pero al parecer, la única española presente en el Jurado, Ana Torrent, no debió de considerarlo oportuno y presionar para ello. Tan sólo 'Moscas' tuvo por parte del Jurado una mención especial "por su bonita visión del lado feo de Buenos Aires". Aquí añado el emoticono de ese rostro con los ojos saltones de sorpresa. Y el jurado tras motivar dicha mención siguió comiendo pan tumaca y escalivada en el Hotel Meliá, sede principal del Festival de Sitges.

Acertado me parece que el Premio de Interpretación Femenina fuese a Kate Lyn Sheil por 'The Seeding' por su poderosa actuación. La casualidad de la vida hizo que días antes, y en el marco del Zinemaldia, viese ´La mujer de la arena' dentro de la retrospectiva al japonés Hiroshi Teshigahara. Comento esto pues la primera es un nada encubierto remake del segundo. En este caso preferimos el original a la copia. La historia es muy similar. En 'The Seeding' se trata de un excursionista, en lugar de un entomólogo como ocurría en la obra original, que pasa un día en el desierto para fotografiar un eclipse. Encuentra a un niño perdido y cuando trata de ayudarle, éste desaparece y el fotógrafo se desorienta. Busca refugio en una sima, en donde hallará a una mujer que vive en un humilde hogar. Pronto se dará cuenta de que ha caído en una trampa perversa cuyo propósito él desconoce.
 
Karim Leklou recibió el Premio al Mejor Actor por su actuación en 'Vincent debe morir' en la que se ve atacado por personas extrañas con claras intenciones homicidas. Se ve obligado a huir y cambiar su vida por completo. No habría sido ningún desbarre si se le hubiera premiado a Ernesto Alterio, que en sus últimas actuaciones parece haber encontrado la llave del método Stanislavski, o a Víctor Clavijo en 'La espera', ambientada en la Andalucía rural de los 70, pues ambos son las columnas maestras que sostienen sendas películas.

Otros premios

 
El mejor guión fue para la película 'Late Night with the Devil', película australiana cuyo metraje es una anomalía hoy en día: 86 minutos.
 
Clama al cielo que 'La morsure' se haya llevado un premio, en este caso el de fotografía. Será porque buena parte del metraje transcurre de noche. Y hay un trabajo de iluminación. La historia se ambienta en los años sesenta en un colegio religioso francés femenino. Dos adolescentes, Françoise y Delphine, escapan de su colegio católico para asistir a una fiesta de disfraces con la intención de acostarse y perder la virginidad. Tras un viaje en un auto robado conducido por un adulto que queda embelesado por una de ellas, en la fiesta nocturna que ocurre en una mansión se toparán con que el anfitrión, otro adolescente  con cara de alelado, dice ser un vampiro. Si a eso le sumamos que Françoise está convencida de que esa noche morirá ya tenemos una película de lánguido metraje y soporífera siesta. Como dice el único adulto que aparece en la película: "En muchas ocasiones la expectativa del propio viaje es mucho más interesante que la experiencia de la fiesta en sí misma".

Por último, el premio a los mejores efectos especiales -galardón que en este género es en ocasiones fundamental- fue para la película 'El reino animal', que gustó mucho a juicio de los que pudieron verla. Y el premio a mejor música fue para Markus Binde por 'Club Zero'. Sorprende, y mucho, que una obra como 'La teoría universal' de Timm Kröger no se llevase nada. Es una película extraña, con una banda sonora magníficamente introducida en los pasajes de la historia y con un juego con el espectador que, en ocasiones, puede ser exasperante pero a la vez magnético. Estamos en 1962 donde Johannes, un doctor en física, viaja con su supervisor de doctorado a un congreso científico en los Alpes suizos. Lo que parece una película de misterio, poco a poco va girando a una hermosa historia de (des)amor cuando el físico descubre en una actuación jazzística en el hotel a Karin, una pianista de jazz de la que poco a poco va enamorándose. He de reconocer que no sé si Timm Kröger, también coguionista junto a Roderick Warich, se está quedando con el personal o si todo lo que uno ve tiene cierta lógica. Trataré de averiguarlo en la Seminci próximamente, pues la organización del Festival de Valladolid la ha programado en su sección "Academia del Cine Europeo". Y necesito verla de nuevo.
 

Títulos a destacar, ambiente festivalero y homenajes

 
De los títulos vistos, y que no he reseñado hasta ahora, quisiera recomendarles el visionado de 'Black Flies' enmarcada en la sección Órbita. Dirigida por Jean-Stéphane Sauvaire e interpretada con una fuerza interpretativa digna de Óscar por Tye Sheridan y Sean Penn. Sauvaire describe sin ninguna concesión al espectador la vida diaria de los paramédicos que recorren en ambulancia las calles de Nueva York. Una película dura y magnífica que dará que hablar en su estreno próximamente.
 
 
Junto a Brando de Sica tras la proyección de su película en Cinema Casino Prado.
 

Por último, quisiera resaltar dentro de Noves Visions la obra novel del nieto de Vitorio de Sica, Brando de Sica. Con su 'Mimí, el Príncipe de las tinieblas' quiere hacer un homenaje a aquellas películas en las que aparecía la figura de Drácula. De  Sica hace una relectura hermosa y muy original del mito del vampiro llevándolo a la actualidad a Nápoles. En esta ciudad vive Mimí, un adolescente huérfano nacido con los pies deformes que trabaja en una pizzería. Un día conoce a Carmilla, una joven que afirma ser la descendiente del mismísimo Conde Drácula. El descubrimiento del primer amor hará que Mimí quiera estar a la altura del "amour fou" al que le impulsa Carmilla.

Sitges 2023 es un monstruo compuesto de numerosas secciones: la Oficial, Sesiones Especiales, Noves Visions, Panorama Fantástic, Órbita, etc. Algo inabarcable. Uno tiene la sensación de ser devorado por el Auditori Meliá, la sede principal del certamen y al cabo de dos horas ser regurgitado por la parte trasera del mismo... y vuelta a empezar. La pega de la sede es que está a unos 20 minutos del centro de la ciudad, donde se encuentran dos recintos importantes como son el Cinema Casino Prado y el Cinema Retiro.
 
Está claro que el Festival cuenta con un nutrido apoyo por parte de un público que está volcado con las proyecciones y aplaude enfervorecido cada vez que aparece el título o las productoras en pantalla. Según el director, Ángel Sala, si el año pasado se alcanzó los 160.000 espectadores, este año no sería extraño que se superase esa cifra.
 
 
 
El Auditori Meliá, sede principal del Festival de Sitges, con una gran acústica y pantalla hermosa. La lástima son las butacas que, a pesar de estar en plano inclinado, no permiten la visibilidad perfecta de los títulos de crédito que están debajo de la pantalla
 
 
 
 
Una de las actividades que se celebraron y que más regocijo trajo al público de Sitges fue la Sitges Zombie Walk del sábado 7 de octubre, en donde mucha gente -como se puede ver en la foto- se prestó a ser maquillada para convertirse en zombies, convirtiendo a este festival en algo lúdico y lleno de regocijo.
 
Para acabar, uno de los carteles que poblaron Sitges durante el 5 al 15 de octubre ha sido el de la figura de King Kong debido a que se cumplían 90 años de la versión original de 1933 dirigida por dos aventureros del cine como eran Ernest B. Schoedsack y Merian C. Cooper y que inspira el logo del festival. La obra maestra de la RKO se proyectó el día 14 en el Cinema Casino Prado. 

Sitges también quiso homenajear en su clausura con el Premio Máquina del Tiempo a Hideo Nakata, cuyo 'The ring' (1999) ganó el premio a mejor película, y a Brad  Anderson, que presentaba 'Blood'. También J. A. Bayona lo recibió aprovechando que el certamen había programado su magnífica 'La sociedad de la nieve' el pasado día 9.
 




 

jueves, 5 de octubre de 2023

Sangre, esfuerzo, lágrimas y terror

Arranca Sitges con presencia de J.A. Bayona, Paco Plaza, Carlota Pereda, Aritz Moreno, Pablo Berger...

 
 

Hoy empieza la 56ª edición de SITGES –Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya–, que este año homenajea el 60 aniversario de Los pájaros de Alfred Hitchcock. Si el año pasado el Festival ya mostraba unas cifras increíbles que superaban las prepandémicas, este año se siguen superando. Del 5 al 15 de octubre se podrá disfrutar de un total de 369 obras cinematográficas, repartidas entre las secciones oficiales, la sección Brigadoon y Sitges Family, que podrán verse en siete salas distintas. Solo contando las secciones oficiales el total ya asciende a 182 largometrajes y 67 cortometrajes. De entre todas ellas, tendremos la oportunidad de gozar de 13 premiéres internacinales y más de 350 invitados de auténtico lujo, que en gran parte desfilarán por alguna de las 22 alfombras rojas –no con mi sangre– que tendrán lugar. 

Yo he reservado ataúd para poder descansar después de tanto atracón y frenesí. Porque el director, Ángel Sala, siempre trata de arrojar números a la cara para epatar. Yo prefiero que sea la calidad de lo que se ve en pantalla lo que me embelese. 

En cuanto a las actividades fuera de lo estrictamente cinematográfico, las cifras siguen siendo impresionantes –Salas dixit–: se grabarán un total de 8 podcast en director –como si a alguien le importara–, se celebrarán tres terroríficas exposiciones (terrorífico si tengo que pagar) y se presentarán dos libros oficiales. Como ven con esto último, Gutemberg se resiste a morir cual príncipe de las tinieblas. 

 

31 largos en la Sección Oficial 


De lo que Sitges ofrece en esta sección, vamos a centrarnos en lo que uno más conoce. Para lo desconocido, ya me iré metiendo en las salas (Auditori Meliá, Cinema Retiro y donde me juego la vida, el Casino Prado).

Arranca el Festival con el director Paco Plaza con Hermana muerte, que si logra el mismo nivel artístico que con Verónica me daré con un canto en los dientes. Me dicen que es una continuación de esta última. En Estados Unidos lo habrían indicado con un Verónica 2. La secuela transcurre en un convento en los tiempos de la postguerra donde una de las monjas, interpretada por Aria Bedmar, tiene poderes sobrenaturales.



Robot Dreams, nueva propuesta animada de Berger


Me voy a quedar sin ver Robot Dreams del que se va pareciendo a Erice por lo poco que rueda, cuatro filmes en su carrera, Pablo Berger. Aquí deja ficción de carne y hueso por la animación. El filme trata de un perro solitario -como los críticos de cine pero sin colmillos tan afilados- llamado Dog. Un día decide construirse un robot para que sea su amigo. Su amistad crecerá en un Nueva York de los años 80 que, sospecho, es la época en que Berger pasó unos años por allí. Veremos si logra el nivel de Torremolinos 73 o Blancanieves.

Mucho interés despierta el japonés Takeshi Kitano con Kubi, regresando al cine de samuráis que tan bien se le dio en El verano de Kikujiro (bueno, había un yakuza, versión moderna del samurái grosso modo pero quería recordarla aquí). En Kubi tenemos a un Japón convulso -cuándo no lo ha sido, al menos, en el cine- y Lord Oda planea controlarlo, donde los señores de al guerra rivales luchan entre sí en un conflicto que salpica a varios clanes.

Me alertan de una prometedora propuesta de Argentina, Cuando acecha la maldad,  una película de Damián Rugna, director y escritor que, entre sus numerosas películas, destacan No sabés con quién estás hablando (2016) y sobre todo Aterrados(2017). Veremos.



Moscas la nueva propuesta de Aritz Moreno


El autor de la muy apreciable y con la que debutó Ventajas de viajar en un tren, Aritz Moreno, nos trae Moscas. Es la historia de un hombre de negocios poderoso y sin escrúpulos, encarnado por Ernesto Alterio, que, tras pinchar una rueda, encuentra un cadáver en el maletero. Comienza así una carrera a contrarreloj para deshacerse del cuerpo.  Se trata de la adaptación de un libro del argentino Kiko Ferrari lleno de giros y humor negro.

También participarán entre otros: Salem (Jean-Bernard Marlin), In Flames (Zarrar Kahn), La espera (F. Javier Gutiérrez), La teoría universal (Timm Kröger), Late Night with the Devil (Colin Cairnes, Cameron Cairnes) o Acide (Just Philippot).
 

Fuera de concurso 



Emma Stone en Pobres criaturas, en un papel me temo distinto al de La la Land

 
En la oficial no a concurso otro de los filmes más esperados en Sitges es Pobres Criaturas de Yorgos Lanthimos. Conocido por películas como Canino (2015), Langosta (2015) o la menos conseguida El sacrificio de un ciervo (2017), su último filme consiguió el León de Oro en la pasada edición de Venecia. Lanthimos nos trae una historia con dosis de feminismo, ciencia ficción, ambientación victoriana y su esperada dosis de comedia negra, negrísima.

 

Belén Rueda sigue abonada al terror con La ermita



También en la Sección Oficial pero no a concurso, Carlota Pereda, que se dio a conocer el año pasado con su Cerdita, nos trae ahora a Sitges La ermita, una mezcla entre drama y terror sobrenatural donde Belén Rueda interpreta a una falsa médium. 

ÚLTIMO ARTÍCULO PUBLICADO:

Los Soprano

 Charles Foster Kane  homenajeado en Los Soprano      N o me gusta ver series —sobre todo si se tiran varias temporadas —,  ni suelo verlas....

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS