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sábado, 28 de septiembre de 2024

Crónica del Zinemaldia 2024 (a.m.)

 Crónica de una sobredosis de 34 películas en el Festival de Cine de San Sebastián


Me animo a hacer una crónica antes de saber el palmarés oficial que la directora Jaione Camborda y sus acompañantes estimarán oportuno anunciar esta tarde del sábado en el Kursaal. Hago esta reseña agotado y enfermo, no sé si fruto de la sucesión de dosis de doctrina moral imperante en esta época o porque alguien me ha pegado el mal de 2020. Y digo esto último pues la pizza de la marca Buitoni fornoi di pietra 4 formaggi (cuatro quesos) y el vino Borsao selección 2022 no me están sabiendo -literalmente- a nada. Pero tampoco me han sabido a nada la comida y los pinchos que me he comido en ese santuario gastronómico que es San Sebastián, tal vez por la pasta que cuestan y lo poco que me han gustado, por no hablar del servicio de hostelería.



Pedro Almodóvar recibe el premio Donostia en homenaje a su obra cinematográfica en esta 72ª edición


Les juro que a partir de ahora no volveré a levantar la mano a una mujer, no miraré con lascivia a nadie aunque vista una camiseta con la imagen del rostro de sir Alfred Hitchcock sobre sus pechos; procuraré escuchar "activamente" a mi esposa y contribuir a las labores de la fregona y de la taza del baño en un porcentaje mayor al 50% (Mi única familia); cuando ella me diga que le duele la cabeza, que no está segura de seguir con la relación, sabré que dice la verdad y me haré como Torrente unas "pajillas", y menos usaré mi poder político y mayor jerarquía para obligar a nadie a hacer lo que no quiere (Soy Nevenka); si una prostituta, después de follármela, no quiere darme un beso lo aceptaré porque eso es violación (Anora); la derecha es mala por definición y la izquierda cumple la misión celestial en la Tierra (Apocalypse in the tropics); no programaré ni exigiré a mi pareja el tener hijos, pues es mejor lo que surja, porque es mejor (manuales de autoayuda dixit) vivir el instante, y si luego ya la enfermedad o el reloj biológico lo impide pues ajo y agua (Vivir el momento); la Iglesia Católica deberá renovarse, evolucionar a partir de la transustanciación del sacerdote al ser proclamado papa (Cónclave); aunque uno crea que va a vivir eternamente, le hemos de recordar que ni la Seguridad Social ni el Estado estará ahí siempre, que mejor tomar la píldora -obtenida en la dark web- y buscarse una buena amiga que te acompañe en esos últimos momentos (La habitación de al lado); previamente, hay que tomar conciencia del envejecimiento de la población en Europa y saber que antaño uno moría entre los suyos y ahora se necesitan cuidados paliativos (El último suspiro) o tener la suerte de que tengas una hija que convenza a tu exmujer para que te acompañe en tu último aliento (Los destellos); pero si tienes la suerte de ser rica, famosa y necesitar la eterna juventud una vez llegada la cincuentena para seguir haciendo espectáculos televisivos y que no hagan zapping contigo, te interesa La sustancia, la solución definitiva; tened en cuenta que la mujer es un ser deseante, y si tiene problemas en ello, puede que la directora Audrey Diwan te lo explique mejor que yo, que soy un hombre, en Emmanuelle (aunque a María Guerra de la SER no le convenciese ni a la mayoría de la crítica profesional ni amateur tampoco, a saber por qué); que la dictadura, si es militar sobre todo y ante todo, es mala, malísima, que se lo digan a la protagonista y heroína que cursará carrera universitaria después de una tragedia familiar (asesinato de su marido en la dictadura brasileña) y funda una onegé para la memoria histórica (Aún estoy aquí); la maternidad y el trabajo fueron antagónicos (que se lo digan a la María Callas) pero ahora la sociedad es chupi guay y gracias a ello Monica Bellucci ha podido pedir excedencia de modelo y actriz de cine para trabajar en el teatro y ser buena madre de dos retoños (María Callas: Letters and Memoirs)...

Me podrán disculpar por esta incontinencia escrita separada tan solo de puntos y comas (;). Así ha sido la experiencia intensiva e inmersiva en el adoctrinamiento ante el Gran Hermano que se ha convertido esta edición 72 del Festival Internacional de San Sebastián. En estos momentos me viene a la memoria aquel personaje de La naranaja mecánica, Álex (Malcom McDdowell), el eterno rebelde juvenil de la cinematografía británica, y de sus acompañantes los drugos. Sólo él es condenado a catorce años de cárcel por homicidio voluntario. Asumiendo su culpabilidad, Álex se refugia en la lectura de la Biblia. Al cabo de un tiempo, Álex se presenta para un tratamiento de reinserción social mediante el experimento del método Ludovico, nueva terapia consistente en la visión ininterrumpida de películas ultraviolentas mientras se le suministra una dosis subcutánea de un fármaco. Pues bien, así me he sentido yo ante las pantallas del Victoria Eugenia, Teatro Principal, Kursaal o Trueba este año: ante el experimento Ludovico.




Por último, siempre hay fallos en el sistema informático del adoctrinamiento Ludovico. Y en esta edición, los antivirus no han podido detectar, ¡asombroso!, unas películas que han escapado al Gran Hermano. Vayan apuntado sus títulos pues algún día con más detenimiento les hablaré de ellas. Son Parthenope de Paolo Sorrentino, estética y reflexivamente profunda, la seminal Tardes de soledad de Albert Serrra, la de animación Memorias de un caracol del australiano Adam Elliot, Por todo lo alto de Emmanuel Courcol y, por último, la comedia de Rodrigo Cortés titulada Escape.

Y ahora, esperemos que Jaione Camborda y los demás repartan suerte. Les recuerdo que las últimas directoras que se han llevado el premio gordo desde 2020 han sido: Camborda (2023), Laura Mora Ortega (2022), Alina Grigore (2021) y Dea Kulumbegashvili (2020). ¿A que vieron sus películas con fruición y vivo interés? Pues eso.


On Falling de la directora portuguesa Laura Carreira tiene muchas papeletas de que se alce con algún premio importante esta noche en el Kursaal. 


Otra favorita es Los destellos de Pilar Palomero, cuya protagonista (Patricia López Arnaiz) tendrá que hacerse cargo de su exmarido gravemente enfermo





La obra que sobresale de todas las demás de la Sección Oficial y que debería llevarse la Concha de Oro es Tardes de soledad de Albert Serra. Su temática, sobre tauromaquia, es demasiado atrevida para los tiempos animalistas en que vivimos. No se atreverán a premiarla, ¿o sí? El premio Feroz Zinemaldia ya se lo han otorgado


lunes, 23 de septiembre de 2024

Fotos (I) Zinemaldia 2024

Las imágenes que mi pupila registra con la cámara del 72ª Zinemadia


En el Casco Viejo de Donostia abordamos a Patricia López Arnáiz, en el centro con blusa blanca, protagonista de "Los destellos" de Pilar Palomero, Concha de Plata a mejor interpretación


Mireia Oriol (izq.) y Iciar Bollain, actriz y directora de la película Soy Nevenka, a concurso en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián 2024






Albert Serra, director de la espléndida "Tardes de soledad"





El director alemán Edward Berger que ha presentado una entretenida y con magníficos actores encabezados por Ralph Fiennes pelicula titulada "Cónclave".




Habitual son los soportes publicitarios de RTVE en los extremos del puente de la Zurriola. En esta ocasión para Tardes de soledad, documental sobre el arte taurino con el torero peruano Andrés Roca Rey como vector del documental




La imagen  de este año 2024 al llegar para la acreditación de "prensa" en el Zinemaldia.




Homenaje al director ya fallecido Bigas Luna, con Javier Bardem, protagonista de Jamón, jamón (1992), y la hija del director Betty Luna en el Hotel María Cristina.



Sin comentarios: Zinemaldia 2024



Me gustan las puertas, porque no sabes qué te esperas tras ellas.
Cines Príncipe. Sala 9. Para ver "La luz que imaginamos" de Payal Kapadia




Los destellos de Pilar Palomero. Apuesta de RTVE para la Concha de Oro



Un ménage a trois en el Kursaal 1 antes de ver una película del Zinemaldia 2024




Me gusta sentir el Napalm por las mañanas y que en el Kursaal 1 me vitoreen tras ver un musical muy aburrido: The End de Joshua Oppenheimer


Todavía me maravilla que el papel siga resistiendo en el Zinemaldia. La importancia de la portada: Emilia Pérez, una de las protagonistas en la sección Perlas de otros festivales.


miércoles, 18 de septiembre de 2024

Cuenta atrás del Zinemaldia 2024

 Premios Donostia, estrellas, retrospectivas y música entre otros acontecimientos en el Festival de los festivales

 

Oficial
Cartel del Zinemaldia 2024 con Cate Blanchett de protagonista

 

 

 La llegada de la troupe

 

El que esto escribe se privará de cubrir la llegada de Javier Bardem, viernes, Cate Blanchett, sábado o la de Pedro Almodóvar, jueves 26, los tres Premios Donostia de este año, bueno el de Bardem es del año pasado, pues no lo pudo recoger el año pasado por la huelga de actores en Estados Unidos, y lo hace en la inauguración. ¿Por qué no lo haré? Porque uno ama más sus trabajos que las declaraciones que puedan hacer. Y en este mastodóntico y exuberante Festival hay que sacrificar, no sólo eventos sino proyecciones. Uno tiene una vida y debería multiplicarse en varias para poder degustar todo lo que se le ofrece en estos nueve días de eventos, tanto lo que alimenta como lo que provoca diarrea.

Es un consuelo saber que el director, Jose Luis Rebordinos, ha afirmado que el Festival está "con las costuras a punto de reventar, al límite de todo". Pues me alegro. Los que tengan unos añitos recordarán que en décadas pasadas, muy pasadas, la programación era más liviana y abarcadora. En otras palabras, estaba programada a escala humana, no a escala mátrix.

Además de los ya mencionados, al Hotel María Cristina vendrán Pamela Anderson (Los vigilantes de la playa), Mónica Bellucci, Jamie Campbell Bower, Andrew Garfield, Isabelle Huppert, Noémie Merlant, Ángela Molina, Franco Nero (que acompaña la restrospectiva del poliziesco italiano), Lupita Nyong’o, Charlotte Rampling, Will Sharpe, Tilda Swinton y Johnny Depp. 

Estos lucirán y "venderán" sus productos -a mí me gusta llamarlos filmes o películas-. No hay tiempo para escucharlos más que diez minutos en la sala de prensa del Kursaal 1 y volver a todo trapo a la sala que corresponda para ver la siguiente película escogida.

Pero si no fuera poco, también llegarán directores a los que amas o detestas por sus películas, siempre por ellas. No por lo que dicen de ellas, porque no hay tiempo.... apenas. Cineastas relevantes de la cinematografía contemporánea acompañarán sus últimas propuestas como Jacques Audiard, Sean Baker, Edward Berger, Leos Carax, Gia Coppola, Costa-Gavras, Audrey Diwan, Arnaud Desplechin, Mati Diop, Adam Elliot, Coralie Fargeat, Payal Kapadia, Dea Kulumbegashvili, Mike Leigh, Joshua Oppenheimer, François Ozon, Mohammad Rasoulof, Walter Salles, Jane Schoenbrun o mi adorado Paolo Sorrentino.

 Como ven tan sólo las comas hacen que uno pueda acabar la ristra de realizadores asistentes sin que sufras de cianosis. Y luego el idioma. Mi inoperancia en francés, inglés, turco o gaélico hace que me quede mirándolos, sin atrevemer a lanzarles un mensaje admirativo o una imprecación tras haber visto su propuesta cinematográfica.

 

 

Concierto con proyección en el Velódromo el sábado 21 de septiembre


 

Concierto en el Velódromo


Rebordinos y su equipo rellena el pellejo del certamen con múltiples secciones y eventos. Uno de los que me gustaría asistir y no podré: ‘Concierto & Proyección’ en el Velódromo el sábado 21 por la tarde. Euskadiko Orkestra, la Fundación SGAE y el Festival presentan el habitual concierto de música de cine en el Velódromo. Se trata de un espectáculo que combina la interpretación sinfónica de bandas sonoras con el montaje de escenas de películas. 

Este año reúne las adaptaciones de la música compuesta para diez películas. Los compositores elegidos para esta ocasión han sido: Alfonso de Villallonga en La librería, Joseba Beristain en Kantauri, Antón García Abril en El hombre y la Tierra, Xavier Font en Soy Nevenka, Alicia Morote en Emilia, Manel Gil-Inglada en D'Ortagnan eta hiru mosketxakurrak y Paul Olaz con una Suite obtenida de las siguientes películas: Alguien que cuide de mí, Verano en rojo, Calladita y Bajo terapia. Como en otros años, el concierto será acompañado por la proyección en pantalla de 400 metros cuadrados de escenas de las películas.



Tasio
Tasio (1984) de Montxo Armendariz será protagonista en la seccion Klasikoak



Klasikoak: Tasio, El piano, Sha Fu, Surcos... 

 

Otro acontecimiento que no podré cubrir, y que lamento mucho, es asistir a las proyecciones de la sección de Klasikoak. Este año está formado por la restauración de Tasio de Montxo Armendáriz, que inaugurará la sección el sábado 21 en el Teatro Victoria Eugenia. En su 72ª edición, 40 años después de su estreno en el Festival de San Sebastián, la película Tasio (Montxo Armendáriz, 1984), restaurada por la Filmoteca Vasca, inaugurará Klasikoak el sábado 21 en el Teatro Victoria Eugenia, tras haber sido seleccionada en los festivales de cine clásico más prestigiosos: Cannes Classics del Festival de Cannes, Cinema Ritrovato de Bolonia y el Festival Lumière de Lyon, donde se proyectará en octubre.

En colaboración con la Filmoteca de Catalunya, se recuperará Tatuaje, primera aventura de Pepe Carvalho (Bigas Luna, 1978), el primer largometraje del cineasta catalán, basado en la novela homónima de Manuel Vázquez Montalbán, que participó en el guion junto a Bigas Luna y Josep Ulloa. En esta película de intriga, que clausurará la sección, protagonizada por Carlos Ballesteros, Pilar Velázquez y Mónica Randall, el famoso detective Pepe Carvalho, nacido de la pluma de Vázquez Montalbán, investiga la muerte de un joven cuyo cadáver aparece en una playa barcelonesa con una frase tatuada en su brazo: “He nacido para revolucionar el infierno”. 

Asimismo, en colaboración con el Institut Lumière de Lyon, podrá verse la versión restaurada de El piano (1993) de Jane Campion, la icónica película de época de la realizadora neozelandesa que impactó en la taquilla y la crítica de los 90. El filme, que será presentado por el director del Institut Lumière, Thierry Frémaux, fue reconocido con la Palma de Oro del Festival de Cannes –la primera dirigida por una mujer– y tres Oscar (al mejor guion y a las interpretaciones de Holly Hunter y Anna Paquin). La directora cuenta la historia de una pianista muda que se traslada con su hija desde su Escocia natal a Nueva Zelanda, donde le aguarda un matrimonio concertado. 

También figura en la selección Matar al marido (Sha Fu, 1984) de Tseng Chuang-Hsiang, un clásico de la nueva ola de cine taiwanés de los 80. Tseng Chuang-Hsiang (Guandong, 1947) dirige la adaptación de la controvertida novela Matar al marido de la escritora y activista feminista Li Ang. Ambientada durante la ocupación japonesa de Taiwán e inspirada en un suceso real, denuncia la situación de una joven huérfana tras el suicidio de su madre, que es obligada por su familia a casarse con un carnicero. 

Otro clásico del cine español será programado en la sección en colaboración con Videomercury: Surcos (José Antonio Nieves Conde, 1951), “la primera película española con categoría internacional”, en palabras del historiador José María García Escudero. Nieves Conde ambienta la trama, adaptada por Gonzalo Torrente Ballester, el propio Nieves Conde, Eugenio Montes y Natividad Zaro, en el Madrid de finales de los años 40, donde una familia de emigrantes rurales –interpretada por Luis Peña, María Asquerino, Francisco Arenzana, Marisa de Leza y Ricardo Lucía–tratará de iniciar una nueva vida con la esperanza de mejorar.  

Por último, Klasikoak presentará Un rêve plus long que la nuit (1976), la segunda y última película de Niki de Saint Phalle. La pintora, escultora y cineasta francesa, que la protagoniza -también figura en el reparto su marido, el escultor suizo Jean Tinguely, a quien el cineasta de la retrospectiva del año pasado, Hiroshi Teshigara, dedicó un documental-, dirige una película con apariencia de cuento infantil, en la que una princesa experimenta el paso a la vida adulta atravesando el campo minado del patriarcado, en un contexto fantasmagórico y surrealista. 

Klasikoak ha programado en el último lustro películas como, entre otras,  El ángel rojo (1966) de Yasuzo Masumura; Principio y fin (1993), de Arturo Ripstein;  Nueve cartas a Berta / Nine Letters to Berta (1966), de Basilio Martín Patino; Sátántangó (1994), de Béla Tarr o ¡Lumière! Comienza la aventura (2016) de Thierry Frémaux, cuya proyección fue el punto de partida de este programa. 


Txepe
Elena Irureta, recibirá el Premio Zinemira

 

Cine vasco: Premio Zinemira, Premio EZAE y cosecha del 24


Otro apartado del que me privaré por no engordar y perder la salud por estrés es el correspondiente al cine vasco de este año. Un total de 20 títulos −15 largometrajes, tres series y dos cortometrajes− conforman la participación vasca de la 72ª edición del Festival, programada prácticamente en todos sus apartados.

Zinemira, la sección dedicada específicamente al cine vasco, contiene nueve propuestas, ocho de ellas estrenos mundiales y aspirantes, por tanto, al Premio Irizar al Cine Vasco, dotado con 20.000 euros para la productora o productoras de la película. Raúl de la Fuente (Pamplona, 1974) inaugurará la sección con la no ficción Los Williams / The Williams, en torno a los dos hermanos jugadores del Athletic Club de Bilbao y su historia familiar. 

Otras obras reseñables son Chaplin, debut en el largometraje de la actriz Carmen Chaplin, que clausurará la sección. La familia de Charlie Chaplin se embarca en un revelador viaje por la herencia gitana que inspiró la creación de su tristemente célebre y querido personaje del vagabundo.

Arantxa Aguirre (Madrid, 1965), autora de premiados documentales como Dancing Beethoven (2016), dirige Ciento volando, una no ficción narrada por la actriz Jone Laspiur acerca de la obra del escultor donostiarra Eduardo Chillida, de cuyo nacimiento se cumplen 100 años en 2024.

Erreplika / Replica (Réplica) es el segundo largometraje, el primero en solitario, de Pello Gutiérrez (San Sebastián, 1979), que reflexiona, a partir de la desaparición de una talla de la Virgen de Zikuñaga del siglo XIII y de la muerte de su padre, el cineasta Juanmi Gutiérrez, sobre las ausencias y la manera en la que creamos imágenes para, tal vez, llenar esos huecos.

Mención especial merece la actriz Elena Irureta que, a sus 69 años, le ha llegado el reconocimiento en forma de Premio Zinemira, que otorga el Festival y los productores vascos a la trayectoria de una personalidad, programa o institución destacada del cine vasco. Irureta, con una amplísima carrera en películas como La ardilla roja, La madre muerta o Te doy mis ojos, se doctoró cum laude con su papel de Bittori en la serie Patria, creada por Aitor Gabilondo, donde volvió a coincidir con su compañera en Bi eta bat, Ane Gabarain, y le granjeó el Premio Platino, el José María Forque y el Feroz.

Y, por último, reseñar que Irati de Paul Urkijo recogerá el X Premio EZAE en la gran gala del cine vasco como película vasca más taquillera de 2023. El acto de entrega del Premio EZAE, que cumple su décima edición, tendrá lugar el próximo 24 de septiembre en el marco de la gran gala del cine vasco, en el teatro Victoria Eugenia. Los datos de taquilla de las salas de cine vascas en lo que va de 2024, en comparación con el año anterior, revelan una preocupante pérdida del 15% en el número de espectadores y de un 9% en la recaudación. 

 

 El jurado: preside la ganadora del año pasado.


 A group portrait of the official jury for the 72nd San Sebastián International Film Festival, featuring five members and their names.

 

El jurado de la Sección Oficial de la 72ª edición del Festival de San Sebastián estará presidido por la ganadora de la Concha de Oro de la pasada edición, la primera cineasta española en conseguirlo, la directora donostiarra Jaione Camborda. La autora de O Corno estará acompañada en las deliberaciones por la escritora y periodista argentina Leila Guerriero, que ha publicado este año el libro La llamada; el actor Fran Kranz, quien en su primera incursión en la dirección, Mass, ganó el Premio de la Juventud en San Sebastián en 2021; el director griego Christos Nikou, que ha dirigido Esto te va a doler, que compitió el año pasado en la Sección Oficial y fue reconocida con el Premio FIPRESCI; el cineasta austríaco Ulrich Seidl, premiado en festivales como Berlín y Venecia, que presentó Sparta en la Sección Oficial en 2022, y la productora francesa Carole Scotta, que ha apoyado películas como La clase de Laurent Cantet o La nuit du 12 de Dóminik Moll.

Espero y deseo que no coman mucho y menos empinen el codo durante estos nueve días en la Concha. Tal vez dé mucha importancia al palmarés pero hay años en que mejor no lo hubiera habido. 

Agradecer a Rebordinos sus declaraciones en otros años en contra de la censura de estos tiempos. En concreto a la defensa de Jonny Depp, que regresa a San Sebastián agradecido por el apoyo de aquel en los tiempos en que el Me too iba contra él jaleando a la que fuera su ex mujer Amber Heard en un juicio acusado de maltratador. El que traiga su segunda película como director, Modi, es una manera de agradecérselo. Si es tan buena como la que produjo y se vio por estos pagos, Crock of Gold: Bebiendo con Shane MacGowan, ya me doy por satisfecho.

Otro caso es el de la presencia de Ulrich Seidl que decidió no venir para presentar su película el año pasado, Sparta, por el escándalo y presiones contra él y su película cuando nadie la había visto. Rebordinos a menudo se me aparece como el sheriff Will Kane (Gary Cooper) en Sólo ante el peligro (1952). Eran otros tiempos, la de la caza brujas. Ahora estamos en la caza de brujos. 



© SSIFF - Foto: Pablo Gómez

 

domingo, 1 de septiembre de 2024

«Rosebud»

Acuérdense de esta fecha: 1 de mayo de 1941

Fecha en la se estrenó en Nueva York una de las obras cumbre de la Historia del Cine: «Ciudadano Kane»  




El día 10 de agosto de cada año se celebra en Astrabudua la fiesta en honor a San Lorenzo de Roma. De hecho, la Parroquia, sita en la calle Consulado de Bilbao, toma su nombre de dicho Santo. Es bien conocido que Lorenzo fue quemado vivo en una hoguera, mejor dicho, en una parrilla. Lo es menos que fue encargado de administrar los bienes de la Iglesia y el cuidado de los pobres. Por esta labor se le considera uno de los primeros archivistas y tesoreros de la Iglesia, así como el patrón de los bibliotecarios.

Curiosamente no sería hasta 1992 que Astrabudua  dispusiera de centro cultural y, dentro de él, una biblioteca. Eran tiempos del alcalde Gotzon Fano, del PNV. El sábado 30 de octubre de ese año, el Alcalde inauguró la nueva plaza Josu Murueta con su Casa de Cultura, pero no todo fue alegría. «El acto congregó a más de mil personas, entre profesionales autónomos, que se quejaban del fuerte aumento del impuesto de actividades económicas, y residentes disconformes con la celebración. La protesta derivó en un enfrentamiento entre los manifestantes y policías locales, que emplearon sus porras». Así lo describía un periodista testigo de aquel día en El Correo.

Tanto tiempo esperando que la Cultura entrase en mi barrio y, cuando lo hace, es con el uso de las porras.

Pero volvamos a lo que me interesa. Anualmente, el 10 de agosto la cuadrilla suele reunirse para comer, beber y lo que se tercie. Este año no he ido; mejor dicho, no me han invitado. Eso por decirlo suavemente. ¿Y cuál ha sido el motivo? Veamos cómo lo explico.

 El día de autos me acerqué al bar Stop por la noche. Había mucho jolgorio, pero no me encontraba de humor. Fui porque mi amigo Rafael había insistido en vernos. Allí estaba él, atornillado a la barra mientras veía bailar y cantar a la juventud y a gente más talludita sentada, bebiendo y charlando animosamente. 

  —¿Cómo estás, tío? Pensé que no ibas a venir —me pregunta al verme cara de circunstancias.

 —Estoy muy decepcionado con todo esto de la comida. Noté desde el mes pasado que algo se fraguaba en mi contra porque el WhatsApp de la cuadrilla dejó de haber flujo de mensajes. Como ya te conté el día del paseo, alguien preguntó por la comida de San Lorenzo. Y Gusa contestó que ya mandaría mensaje. Pero no hubo respuesta. Y me temí algo: un complot para rehuirme.

 —¿Cuál fue el motivo? —inquiere, mientras que pide para mí una cerveza tostada a Cecilia, la dueña del local.

—Un artículo donde no salía bien parado el Rubius en la descripción que hacía de él. —Y le muestro el texto fruto de la polémica:

Enlace del artículo

—Lo que no veo bien es que te hayan excluido de la comida. Me parece una cobardía.

—Me llamó Eugenio para "avisarme" de que podría disgustarle al Rubius el texto. 

—¿Y qué le dijiste? —quiso saber Rafael al tiempo que apuraba su gin-tonic y pedía otro.

—Que el Rubius era un personaje. Y que no iba a cambiar nada, pues no hablaba de nadie real de la cuadrilla. Que me había inspirado en la realidad para ficcionar mi artículo.

Cecilia coloca otra copa de balón mientras con su mirada me saluda. Echa cubitos de hielo industriales y grandes, siempre cinco, ni uno más ni uno menos.  Luego coge la botella de ginebra Tanqueray y eleva la mano a cierta altura, consigue que permita oxigenarse y liberar sus aromas mientras rueda por los hielos.

 —¿Y? —continuó inquiriendo Rafael, contemplando el proceso de elaboración de su gin-tonic.

 —Que yo mismo. Una especie de "atente a las consecuencias".

—Eugenio, siempre el Salvador del mundo y de las causas perdidas.

Cecilia había aprendido la receta en un recorte del ABC que le trajo hace tiempo un parroquiano. En el Stop lo habitual era El Correo, Deia y Gara. Ahora tocaba echar la tónica: inclina la copa de balón y vierte la tónica para que las burbujas no se pierdan.

—Hemos llegado al diez de agosto y nadie me ha avisado. Y en el grupo del WhatsApp un silencio atronador.

— ¡Vaya amigos que tienes!

—Sí, parece que nadie me ha echado de menos esta mañana. 

—Más bien de más —y se carcajea.

—¿Recuerdas Ciudadano Kane?

—¿La película de Orson Welles?

—Sí.

—Vagamente, la vería hace mogollón de años.

—Narra la historia de Charles Foster Kane, un multimillonario fallecido en su mansión de Florida llamada Xanadú. Magnate del periodismo, propietario de periódicos, revistas y de una emisora de radio. Se casó y divorció dos veces y aspiró a la presidencia de la nación, pero falló por causa de un escándalo.

—¿Qué me quieres decir con Kane?

—Pues que Kane no existió. Fue un personaje de ficción. 

—Como el Rubius.

—Como el Rubius. Pero...

Cecilia me mira como esperando a ver cómo concluye la historia. Coge del cubilete una rodaja de limón y la coloca dentro del vaso. Si el Stop no estuviera repleto de clientes, con la piel del mismo habría aromatizado el borde de la copa antes de servir el alcohol. Pero tiene prisa y no lo hace. Y curiosidad.

 —Pero detrás del personaje Kane había una persona real: William Randoph Hearst.

 —¿Quién era?

—Hearts era un plutócrata...

—¿Un qué? —interviene Cecilia acercándole el gin-tonic a Rafael.

—Un tío rico que ejercía su influencia en el Gobierno americano, ya que disponía de una cadena de periódicos. Y claro, cuando supo del estreno de Ciudadano Kane, movió hilos contra ella.

Rafael da un trago a la copa y, tras saborear la mezcla de Tanqueray y Schweppes, pregunta:

—Pero ¿por qué se mosqueó Hearts? ¿Qué había en la película para molestarle?

—El 3 de enero de 1941 un grupo selecto de amigos vio la copia terminada de Ciudadano Kane, que la R.K.O. pensaba estrenar en febrero. Hasta entonces no se había hablado de la relación de la película con Hearst. Welles comete el error de invitar a la proyección a Hedda Hopper, venenosa chismosa de Hollywood pero se olvidó de una peor, Louella Parsons, que era corresponsal de la cadena de Hearst. 

—¿Te preparo otro gin-tonic mientras terminas la historia? —pregunta Cecila. Asiento con la cabeza y prosigo:

—Louella vio la película unos días después y salió como una furia antes de concluir la proyección. Hearts amenazó a la R.K.O., la productora, con un pleito si la película se estrenaba.

 —¿Y qué hizo Welles, el director? —interroga Rafael.

—Suprime de la película 3 minutos de referencias potencialmente ofensivas y se prepara un estreno de gran gala.

—Ya. Sigo sin entender qué había en la película para esta ofensiva de ese magnate llamado Hearst. ¿Por qué arremetió contra una película que tan sólo se  inspiraba en él para crear un personaje de ficción?

—En el arranque del filme, Kane pronuncia en su expiración una palabra: «Rosebud».

Cecilia se me queda mirando antes de verter la tónica para mi gin-tonic. Rafael me mira sin entender qué acabo de pronunciar.

—Antes de morir, el director de la película Welles reveló a su biógrafa que el presunto secreto de «Rosebud» no sería otra cosa que el apelativo cariñoso con que Hearst designaba las partes íntimas de su amante, la actriz Marion Davies.

—Ya, como llamar domingas a las tetas de una —precisó Cecilia.

Rafael se rio a carcajadas mientras que yo tan sólo lograba esbozar un rictus. Cecilia agarró un periódico para espantar una mosca que revoloteaba alrededor de la copa mía con la mala suerte de que la golpeó y se fue al suelo. De su boca salió un grito, mientras dejaba caer el Gara en la barra, periódico con el que había intentado espantar la mosca. Yo proseguía mi argumentación, mientras ella se afanaba en limpiar los restos de cristal.

—El otro día vi Carta a tres esposas de Joseph Leo Mankiewicz. ¿Sabes cómo arranca?

—¿Cómo? —pregunta mi amigo.

—Una voz en off comenta: «Para empezar todos los incidentes y personajes de esta historia son ficticios. Y cualquier semejanza con usted y conmigo será una simple coincidencia. El nombre de la ciudad no es un dato importante. Es una de las muchas que se encuentran a 28 minutos de la capital del Estado».

Rafael se me queda mirando como no entendiendo la argumentación.

—Pues que toda ficción es una arquitectura levantada por la fantasía y la artesanía sobre ciertos hechos, personas, circunstancias, que marcan la memoria de un escritor, o de un bloguero en mi caso. A veces en ese mundo es difícil reconocer material autobiográfico y en otras ocasiones es más claro el nexo de toda ficción con su anverso y antípoda: la realidad real. 

—Ya, el Rubius es ficción pero tiene algo de nuestro amigo de la cuadrilla. Como Kane era ficción pero tenía aspectos de Hearst, aunque en ambos no salieran bien parados.

Le sonrío y levanto la copa que Cecilia me ha preparado rápidamente. Observo que la mosca vuela hacia la luz del exterior. Sale con vida del intento de garrotazo con el Gara que quiso propinarle Cecilia. Fuera del bar Stop, se alcanza a escuchar a Kamikaze, que toca música tributo al grupo Amaral.

 —Pudiera entender el mosqueo de la peña, pero que te hayan hecho el vacío y ni Dios te haya dicho nada para la comida de San Lorenzo me parece una cobardía. Si me topo con alguno de ellos, me van a oír. Vamos a ver si los encontramos.

Y salimos del bar Stop. Tal vez, por fin, la realidad y la ficción se topen y se confronten. Espero que no haya sangre. Suelo de común ser pacífico y la cuadrilla también. Y no sé por qué me acuerdo de que hoy es 10 de agosto, día de San Lorenzo, que acabó en la parrilla. ¿Como yo con la cuadrilla?


 

domingo, 25 de agosto de 2024

Perlas en Zinemaldia 2024

 Diez obras de Cannes, dos de Venecia y una de Berlín, Annecy, Toronto y Cinema di Roma forman las 16 Perlas del Zinemaldia 2024


Paolo Sorrentino, Jacques Audiard, Francis Ford Coppola, Paul Schrader, Hong Sangsoo o Sean Baker, entre otros, competirán en la sección Perlak del Festival de San Sebastián 


Audiard, Arnold, Baker y Coppola aspiran al Premio del Público en el Zinemaldia.


De entre todas las secciones que componen el macroevento cinematográfico de San Sebastián, el de Perlak de otros festivales es el que con más interés se espera. Ni la Oficial, ni Horizontes Latinos, ni New Directors, ni el resto de secciones pueden provocar lo que Perlak concita: expectación e ilusión por ver buen cine. Son películas que han pasado o van a pasar antes que la cita donostiarra por otros festivales y que sesudos asesores marcan con una K, de "kalitatea" para el Zinemaldia. Este año me sorprende, ya veremos si grata o desagradablemente, la concentración de obras provenientes de Cannes: diez películas entre las que está, como no podía ser de otro modo, la ganadora de la Palma de Oro, Anora, y una amplia representación del palmarés. Y aún así se han quedado en el tintero directores de la talla de Leos Carax, David Cronenberg o Yorgos Lanthimos.

13 películas de las 16 que integran la sección podrán aspirar al Premio del Público, que es otorgado por el público asistente al primer pase de la película. Son dos galardones metálicos: el premio a la mejor película, dotado de 50.000 euros, y el premio a la mejor película europea, de 20.000 euros, destinados a las distribuidoras de las películas en España.


Los diez filmes provenientes de Cannes


El director Sean Baker fue elevado a los altares de Cannes tras presentar en 2017 en la Quincena de Cineastas (antes de Realizadores) una peliculita titulada The Florida Project, donde toda la crítica se puso de acuerdo en ensalzar los valores cinematográficos de la historia de una niña pobre donde pasa sus veranos en un motel cerca de Disneyworld. A mí lo que me inspiró fue coger un hacha y acabar con ella y su odiosa familia y demás adultos.

Baker ha logrado con Anora la consagración con la Palma de Oro en Cannes. Plantea la peripecia de una joven trabajadora sexual de Brooklyn -tema el del sexo muy querido, ya tocado en Tangerine (2015) y Starlet (2012)- que se casa con un oligarca ruso. Cuando la noticia de la boda llega a Rusia, su cuentito de felicidad corre peligro pues los padres se desplazan a Nueva York con la intención de anular el matrimonio.

Donde habrá ostias (enfados con el sistema operativo hoy en día) será para coger entradas para ver la película de octogenario Francis Ford Coppola. Su ¿última? obra lleva por título el pomposo título de Megalópolis. No he leído ninguna crítica buena, salvo los que van a contracorriente que no se juegan su puesto de trabajo, sobre esta épica fábula romana (?) ambientada en una imaginaria América. Está protagonizada por el soseras Adam Driver. A modo de anécdota diré que cuando era un don nadie, Coppola se llevó la Concha de Oro en 1969 por Llueve sobre mi corazón


Expectación por ver Emilia Pérez,

Jacques Audiard es uno de los directores franceses más interesantes de las últimas décadas. Le descubrí en la Seminci con De óxido y hueso (2012) con Marion Cotillard haciendo de una Tristana francesa, entrenadora de delfines hasta que pierde una pierna, pero ya tenía películas aclamadas como Un profeta (2009) y De latir, mi corazón se ha parado (2005). Por San Sebastián se pasó hace unos años para presentar uno de los mejores western de estos años: Los hermanos Sisters (2018), producción francesa con actores norteamericanos como Joaquin Phoenix o John C. Reilly.



Este año ha logrado el Premio del Jurado con Emilia Pérez y será la que inaugure Perlak. Aquí habrá apuñalamientos por verla (el pecé de muchos será estampado contra la pared si se enlentece al reservar entradas). Se da la curiosidad de que el elenco femenino integrado por Zoe Saldaña, Karla Sofía Gascón, Selena Gómez y Adriana Paz ganó de modo colectivo el Premio a la Mejor Actriz por esta película. Rita es una abogada de un gran bufete que está más interesado en sacar a los criminales del atolladero que en llevarlos ante la justicia. Se siente infravalorada pero un día se le presenta una oportunidad cuando Manitas, líder de un cártel, la contrata para que le ayude a retirarse de sus negocios y hacer realidad un plan que lleva años preparando en secreto: convertirse en la mujer que siempre ha soñado ser.





He de confesar que el director napolitano Paolo Sorrentino es mi Dios, como otro dios lo fue el napolitano adoptivo, Diego Maradona. No en vano el italiano le dedicó un recuerdo de juventud en Fue la mano de Dios (2021) y tengo una escena grabada en mi retina con Maradona, bueno un sosías, haciendo malabarismos con la pelota en La juventud (2015).  De la primera guardo un desagradable recuerdo. Me la perdí en la cartelera de Bilbao, así que semanas después vi que la proyectaban un lunes en una localidad lejana: Balmaseda. Decidido a verla en sala cogí el automóvil y tras media hora de viaje comprobé que se había proyectado el fin de semana. Un error de cartelera de El Correo indicaba un día incorrecto. Lo único que me consoló fue ver a una maradonita pegando al balón contra la cristalera del Aula de Cultura donde estaba el cine de Balmaseda. Sus padres al lado, la Educación ausente.

He decido comprarme un pecé nuevo para poder reservar entrada para el día en que proyecten para los acreditados Parthenope, su última obra. La sinopsis me da mala espina, pero el hombre que ha rodado La gran belleza (2013) no me puede defraudar. Narra el largo viaje de la vida de Parthenope, desde su nacimiento en 1950 hasta hoy, epopeya femenina rebosante de una pasión inexorable por la libertad, Nápoles y los rostros del amor. Éxtasis o cólico nefrítico.

La directora Coralie Fargeat (París, 1976), que debutó con Revenge (2017) y con la que obtuvo el Premio a la Mejor Dirección en Sitges, presentará La sustancia por la que le otorgaron el Premio al Mejor Guion en Cannes. La protagonizan Demi Moore, Margaret Qualley y Dennis Quaid. La segunda obra de la francesa trata sobre un producto revolucionario basado en la división celular que crea un alter ego más joven, bello y perfecto. Si es la mitad de buena (aun no siendo comedia) que El profesor chiflado (1963) de Jerry Lewis daré por bien invertido las dos horas y veinte que dura.


Fotograma de Parthenope de Paolo Sorrentino, presente en la sección Perlak



Otra muestra de la producción francesa, algo habitual en esta como en la Sección Oficial, es la presencia de la Comedia, así con mayúscula, por ser algo bastante infrecuente. Por todo lo alto de Emmanuel Courcol (París, 1958) presenta la historia de un director de orquesta de renombre que descubre la existencia de un hermano, el cual comparte su pasión por la música. Es su tercer largometraje. Si la senda transita por la misma de su segundo largo, El triunfo (2020), donde un actor dirige un taller de teatro en una penitenciaría, será de esas películas que se  olvidan tan pronto como sales del cine con carita risueña.

Del resto de Cannes, tenemos al director y guionista Paul Schrader con Oh Canada, protagonizada por Richard Gere y Uma Thurman. Puede ser la película con la que salgas del Teatro Principal con ganas de suicidarte o irte al restaurante más caro a celebrar tu buena salud y fundir tu patrimonio antes de enfermar. Leo en la sinopsis que un exiliado en Canadá, Leonard Fife, concede una última entrevista cuando está al borde de la muerte, una confesión filmada delante de su mujer. ¿Entienden lo que les digo? 

De la India, la directora Payal Kapadia nos trae Lo que imaginamos como luz, obra en la que seguimos los pasos de una enfermera que se refugia en el trabajo para suprimir recuerdos dolorosos. Y otra directora, la inglesa Andrea Arnold, mostrará Bird, que narra la historia de una adolescente de  años que vive con su padre y hermano en una casa ocupada en el norte de Kent. Es parte de la cuota de cine social. La cuota política la aporta el cineasta iraní Mohammad Rasoulof con su The Seed of the Sacred Fig, en la que un juez se enfrenta a la paranoia en medio de los disturbios políticos de Teherán. De lo que no hay duda es que el cine iraní no será muy postmoderno, lo cual agradezco, pero tiene la capacidad de contar, de narrar, historias de modo clásico, casi literario, que no aburren aunque su ritmo no sea en general lo más logrado, sobre todo si las ves por televisión.


Las seis películas de otros festivales


Ganas tengo de ver la triunfadora del Festival de Annecy, Memorias de un caracol del director especializado en cine de animación el australiano Adam Elliot. Rara son las veces que la Animación me falla, ni siquiera en San Sebastián. Elliot nos cuenta la historia de una niña solitaria aficionada a coleccionar figuras decorativas de caracoles y que siente un amor profundo por las novelas románticas. Se trata del segundo trabajo largo después de Mary and Max (2009) que también venció en Annecy.


Marco, nuevo trabajo de Garaño y Arregi.




Y lo patrio. Tras su paso por la sección Orizzonti de la Mostra de Venecia, Marco es la nueva propuesta de Jon Garaño y Aitor Arregi. Clausurarán Perlak fuera de concurso en el Velódromo. Lugar al que todavía no he ido ni pienso ir a menos que sea txirrindulari de pista. 



El actor Eduard Fernández, un seguro en toda regla, da vida al personaje real de Enric Marco, un hombre que falseó su biografía para hacerse pasar por superviviente del campo de concentración de Flossenbürg. La triada compuesta por Garaño, Arregi y Goenaga, tanto monta como monta tanto, han sido los hijos predilectos del Zinemaldia, pues han visto nacer al público donostiarra 80 egunean (2010), Loreak (2014), Handia (2017) y La trinchera infinita (2019). Esta vez han cumplido la mayoría de edad yéndose a Venecia. Suerte.

Por último, reseñar otro filme de animación de DreamWorks, Robot Salvaje de Chris Sanders, una especie de Robinsona Crusoe robotizada en una isla desierta en la que tendrá que adaptarse al duro entorno y a la fauna local; Necesidades de una viajera del prolífico, más aún que Woody Allen, el coreano Hong Sangsoo, con otra estajanovista actriz Isabelle Huppert en el papel protagónico; y el brasileño Walter Salles que regresa a San Sebastián con I'm Still Here, que sigue la lucha de la mujer de un político laborista que desaparece durante la dictadura brasileña; y la no ficción María Callas: Letters and Memories, viaje íntimo a través de la legendaria soprano María Callas, interpretada por la actriz Monica Bellucci y dirigida por Tom Volf y Yannis Dimolitsas.





Comprobaremos si Francis Ford Coppola debería haber seguido cultivando viñedos tras ver Megalópolis

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